
Foto: Gobierno de México
El reanálisis de comunicaciones telefónicas realizadas durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 permitió detectar a 17 personas que hasta entonces no habían sido identificadas dentro de la investigación por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. A partir de esos registros, la Fiscalía profundizó una línea que alcanzó a una funeraria de Iguala, al Servicio Médico Forense (SEMEFO) y a personas vinculadas con el sector salud.
Luego de que se cumplieran 12 años del caso que sigue conmocionando al país, el Gobierno presentó un nuevo informe que abre más líneas de investigación. Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, explicó que los nuevos análisis permitieron observar núcleos de comunicación entre personas señaladas por su posible participación en los hechos y otros actores que no habían declarado ni figurado previamente como testigos.
"Cuando se hace el nuevo análisis con la metodología y elementos técnicos y científicos que ha usado la propia Fiscalía General, se reanalizan las llamadas telefónicas que se realizaron esa noche en Iguala y en la madrugada, en la noche del 26 y madrugada del 27, y se detectó que 17 personas habían tenido comunicación entre ellas, no todas, sin embargo se fueron detectando núcleos de llamadas y se observó como integrantes de la delincuencia organizada que habían sido señalados de participar en la desaparición de los estudiantes, tuvieron comunicación con otras personas, entre ellos, por ejemplo, los dueños de la funeraria y concesionarios del SEMEFO y estos a su vez con otras personas que trabajaban en el sector salud de Iguala", explicó el funcionario en la conferencia matutina del 29 de septiembre.
La relevancia de esas 17 personas también radica en su ausencia previa dentro del expediente: no habían sido detectadas, no habían declarado, no figuraban como testigos y no existía información sobre ellas dentro de la investigación. La Fiscalía continúa revisando individualmente su participación.
Funeraria y SEMEFO quedan bajo investigación
Las diligencias avanzaron sobre una funeraria cuyos propietarios también tenían la concesión del SEMEFO y participación en decisiones relacionadas con el panteón municipal. A partir de esa situación fueron solicitadas órdenes de cateo y aseguramiento de los inmuebles.
Las autoridades encontraron certificados de defunción firmados en blanco y autorizaciones de traslado de cuerpos hacia otros municipios también firmadas sin completar. Medina indicó que estos documentos abren preguntas sobre la posible participación de personal del sector salud, incluidos quienes tenían facultades para certificar fallecimientos.
En los inmuebles también fue localizado un arma de fuego de uso exclusivo del Ejército y un horno crematorio que no aparecía entre los registrados oficialmente. Los cateos permitieron recuperar cientos de fragmentos óseos, piezas dentales y otros restos humanos. Además, en espacios de resguardo había cuerpos o fragmentos de cuerpos que permanecían allí desde 2014, un elemento que amplió la revisión sobre las prácticas realizadas en esas instalaciones.
Sobre el alcance de esa línea, Medina sostuvo:
"Esto evidenció una red criminal, o es lo que se está revisando, que operaba en ese SEMEFO y que operaba también en la funeraria. Entonces decimos que las personas que recibían un cuerpo para certificar sus causas de muerte eran las mismas que después tenían las facultades para incinerarlas o no sepultarlas o trasladarlas a otro lugar".
Claudia Sheinbaum tomó posteriormente la palabra y señaló que las comunicaciones telefónicas debían acompañarse de otros elementos probatorios antes de sustentar responsabilidades penales. La presidenta informó además que la familia vinculada con la funeraria y el médico mencionado dentro de esta vertiente se encontraban detenidos.
Restos humanos permanecen bajo análisis
Ante las preguntas sobre los restos recuperados, Medina señaló que los Servicios Periciales de la FGR comenzó a estudiar una parte del material, mientras el Equipo Argentino de Antropología Forense participa a solicitud de madres y padres de los estudiantes. Las autoridades no establecieron una fecha para concluir todos los análisis.
Uno de los peritajes abrió una vertiente adicional dentro de las irregularidades detectadas en el inmueble:
"Dentro de los restos que se encontraron en el patio trasero del SEMEFO [...] se encontró enterrado en la parte trasera un cuerpo o parte de un cuerpo humano que al analizar el ADN coincidió con otro resto que había sido encontrado en un lugar clandestino cerca de Taxco en el 2021".
Ese material quedó disponible para análisis después del aseguramiento y cateo efectuado en 2024. Medina precisó que el perfil genético ya pudo completarse y confirmó que no corresponde a uno de los estudiantes de Ayotzinapa. Hasta el momento, ninguno de los restos examinados ha dado positivo con el ADN de los jóvenes desaparecidos.
DESCARGA LA NOTA SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS