Díaz Ayuso convierte su visita a México en una pulseada política sobre la Conquista

 05-05-2026
Axel Olivares
   
Portada | Actualidad
Foto: X @Rafael_Narbona

Foto: X @Rafael_Narbona

Isabel Díaz Ayuso no llegó a México solo con una agenda institucional bajo el brazo. Su visita aterrizó en el centro de una disputa vieja y vigente: la forma en que España, México y sus fuerzas políticas miran la Conquista, la Hispanidad y el mestizaje. La presidenta de la Comunidad de Madrid convirtió su viaje en una escena política de alto voltaje, más cercana a un desafío cultural que a una gira diplomática convencional.

La visita, programada del 3 al 12 de mayo de 2026, incluye actividades en Ciudad de México, Monterrey, Aguascalientes y Xcaret Riviera Maya. El gobierno madrileño presentó el viaje como una misión para reforzar vínculos económicos y culturales, con encuentros empresariales, reuniones con compañías como Cemex y Alsea, además de reconocimientos en Aguascalientes por su defensa de la Hispanidad.

El contexto explica buena parte del objetivo de la visita. Ayuso llegó después de meses de declaraciones críticas contra el Gobierno de Claudia Sheinbaum y de una defensa sostenida del legado español en América. La mecha se encendió luego de que el rey Felipe VI reconociera que durante la Conquista se cometió "mucho abuso". La declaración y el reconocimiento por parte de la presidenta Sheinbuam provocó el rechazo de la oposición española, principalmente desde el PP y Vox.

Esa combinación de factores hizo que su presencia en la capital mexicana funcionara como un mensaje político para la derecha hispanoamericana y como una provocación para sectores de Morena y organizaciones indígenas.

El punto de mayor tensión fue el acto "Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés", realizado en el Frontón México junto a la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, el músico Nacho Cano y el escritor Juan Miguel Zunzunegui. La ceremonia estaba vinculada inicialmente a una misa en la Catedral Metropolitana, pero la Arquidiócesis la canceló y tomó distancia de cualquier lectura política o ideológica del evento.

[img1

Al reivindicar el mestizaje y rechazar la idea de pedir perdón por la Conquista, colocó su visita dentro de una batalla simbólica más amplia. "El mestizaje es el mensaje de la esperanza y de la alegría", afirmó la alcaldesa madrilleña, quien además señaló que "celebrar el mestizaje es celebrar a México (o Méjico, como ella prefiere llamarlo)".

"Durante muchos años en México, decirle a una mujer 'Malinche' fue un insulto... pero si hoy pudiera hablar, nos preguntaría por qué seguimos necesitando a una traidora".

Ayuso no se reunió con el Gobierno federal, su presencia se limitó a actos empresariales, culturales y políticos para instalar contraste con Morena.

Por su parte, Sheinbaum evitó convertir la visita en una confrontación desde la Presidencia. Aun así, legisladores de Morena rechazaron la presencia de Ayuso y la vincularon con una agenda de ultraderecha. El grupo parlamentario morenista cuestionó el homenaje a figuras asociadas con la destrucción de civilizaciones indígenas.

En España, la gira tampoco pasó inadvertida. Integrantes del Gobierno de Pedro Sánchez cuestionaron el sentido del viaje, su duración y su relación con el musical Malinche, de Nacho Cano. La crítica española apuntó a si la visita respondía a intereses institucionales, turísticos, culturales o de articulación política en América Latina.

Durante los próximos días, la agenda de Ayuso se trasladará a Aguascalientes para protagonizar el "Día de Madrid" en la Feria de San Marcos, donde recibirá la Medalla de la Libertad y las Llaves de la Ciudad. Posteriormente, viajará a Monterrey para mantener encuentros académicos en el Tec de Monterrey y finalizará su gira en la Riviera Maya, donde asistirá a la gala de los Premios Platino de Cine Iberoamericano.




DESCARGA LA NOTA  SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS