
Foto: Gobierno de México
Eduardo Clark, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, reconoció la existencia de casos de desvío de medicamentos desde hospitales y centros de salud hacia puntos de venta externos, incluso en las inmediaciones de las propias instalaciones médicas. La situación afecta a insumos destinados a entregarse gratuitamente a los pacientes y motivó nuevas medidas de identificación y seguimiento.
Durante la conferencia matutina del 20 de octubre, el funcionario distinguió entre situaciones documentadas y otras que todavía requieren investigación. También rechazó que estos hechos permitan responsabilizar de manera general a quienes trabajan en las unidades médicas.
El desvío no explica por sí solo el desabasto
Ante una pregunta sobre la posible participación de médicos en la sustracción de medicamentos, Clark respondió: "Nunca diría que los médicos o las enfermeras o el personal de salud son responsables del desabasto."
El subsecretario señaló que existen casos de "desvío de medicamentos desde los hospitales, centro de salud, hacia venta, incluso afuera de los propios hospitales". Sin embargo, no presentó esos episodios como una explicación única de la falta de insumos en el sistema público.
En este sentido, señaló que los problemas de abastecimiento también involucran procesos de compra, entrega y distribución. Identificar una salida irregular de productos exige controles diferentes de los necesarios para corregir retrasos de proveedores o fallas logísticas, afirmó Clark.
Medicamentos gratuitos tendrán identificación más visible
Una de las medidas anunciadas consiste en reforzar las etiquetas de los medicamentos adquiridos para el sector público. El objetivo es que los pacientes puedan reconocer con mayor facilidad cuáles deben recibir sin costo. La identificación también permitiría detectar situaciones sospechosas cuando esos mismos productos aparezcan en mercados, puestos callejeros o farmacias privadas.
El funcionario planteó que la información visible en los empaques puede ayudar a distinguir los insumos públicos y facilitar que se reporten posibles irregularidades. La medida busca reducir las oportunidades de comercializar productos destinados a la atención gratuita.
Rastrear cada medicamento hasta su destino
El gobierno también trabaja en herramientas digitales para conocer el recorrido de los medicamentos desde su origen y lote de fabricación hasta el punto donde deben entregarse.
Este seguimiento adquiere especial importancia para los tratamientos de alto costo. Clark recordó que "hay medicamentos que cuestan más de 200 mil pesos cada caja", una condición que vuelve especialmente relevante mantener controles sobre su distribución.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló, por su parte, que el sistema todavía necesita mayor automatización. Explicó que algunas solicitudes de medicamentos continúan realizándose mediante oficios en papel, lo que dificulta disponer de información actualizada sobre las existencias y los movimientos de los productos.
Entre los objetivos planteados para finales de 2026 figura mejorar el seguimiento de los insumos desde el proveedor hasta los almacenes, las unidades médicas y los pacientes. Sheinbaum también propuso ampliar la información disponible para que las personas conozcan qué medicamentos existen en la farmacia de su centro de salud y cuándo se espera la llegada de aquellos que faltan.
Así, los controles anunciados abarcan tanto la detección de posibles desvíos como la visibilidad de las entregas, dos aspectos distintos del acceso a medicamentos en las instituciones públicas.
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