Educación a distancia y desigualdad en América Latina

 23-06-2020
Ali Figueroa

 

   

 

Ante el distanciamiento social y cuarentena por la pandemia de Covid-19, la educación a distancia, abreviada EaD por la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, se ha vuelto más importante para las instituciones educativas y gobiernos en todo el mundo. Sin embargo, como indica un estudio realizado por la Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal, los problemas de regulación y acceso a la educación muestran que esta transformación aún está lejos de ser una realidad en toda América Latina.

Según el estudio, este proceso de transición hacia la EaD se aceleró durante la década de 2010 a 2020, sobre todo en la educación media-superior, mediante plataformas en línea para generar aulas virtuales. Las modalidades presenciales, virtuales y semivirtuales formaron un entorno llamado multimodalidades de educación. Estas ofertas educativas, predominantes en el ámbito privado y universitario, crecieron en los convenios internacionales para brindar un escenario tecnológico digital que permite la virtualización de las ofertas a distancia entre universidades asociadas; a pesar de su aparición en estos ámbitos, la implementación de la EaD aún se encuentra muy restringida, y exclusiva.

Por otro lado, de acuerdo con el Informe de Inclusión y Educación, elaborado por el Reporte GEM (Monitoreo de Educación Global), iniciativa que forma parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), actualmente 260 millones de niños y jóvenes no cuentan con acceso a la educación, ni a las condiciones básicas necesarias para ingresar a instituciones educativas.

Entre las dificultades presentadas frente al modelo de EaD en América Latina, se encuentran los factores de precariedad económica y social que experimentan millones de familias en toda la región, así como los problemas de discriminación hacia las comunidades indígenas y los altos índices de analfabetismo respecto a la lengua correspondiente a los planes de estudio, como el español en Chile, Argentina, México, entre otros; esto debido a que el idioma se vuelve un factor de exclusión y segregación importante para todas aquellas personas con la posibilidad de asistir a clases al trasladarse hacia comunidades cercanas donde tengan las condiciones de infraestructura mínimas para sostener al cuerpo docente y las instalaciones, pero se encuentran con un idioma ajeno.

Otro factor importante es el de acceso a la tecnología necesaria para realizar la EaD a través de Internet. En México, un caso reciente es el de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde las autoridades anunciaron la distribución de equipos tablet con objeto de ayudar a todos aquellos alumnos sin las herramientas mínimas para participar en las clases online; no obstante, diversas quejas de la comunidad estudiantil y el consejo técnico apuntan a que tal iniciativa no logra mitigar las carencias de los estudiantes respecto a la accesibilidad de este modo de enseñanza.

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