Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: Gobierno de México
Después de semanas de fricción bilateral, la Estrategia Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos abrió un punto de coincidencia con México al incluir la atención a la demanda de drogas y el tráfico de armas dentro de su enfoque contra el narcotráfico. En la conferencia matutina del 12 de mayo, el gobierno mexicano destacó el documento porque incorpora prevención, tratamiento, recuperación y cooperación bilateral como parte de la respuesta al problema.
El plan fue publicado por la Casa Blanca y elaborado por la Oficina Nacional para el Control de Drogas. Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores, destacó un punto central para México dentro del documento y es que "atiende simultáneamente no sólo la oferta, sino también la demanda".
Fuente: Gobierno de México
La lectura mexicana puso énfasis en la parte del documento dedicada a la cooperación con México. El punto más relevante para la relación bilateral fue el reconocimiento del flujo de armas desde Estados Unidos hacia grupos criminales en México. Velasco afirmó que el documento plantea "interrumpir el flujo de armas de origen estadounidense hacia la delincuencia que opera en México" como parte de la estrategia de control fronterizo.
El funcionario agregó que reducir ese flujo limitaría la capacidad de los grupos delictivos. "Estas armas empoderan al crimen organizado, le permiten generar violencia", dijo durante la exposición. La estrategia estadounidense también incluye como objetivo cortar el acceso de organizaciones criminales a armas de fuego para reducir su capacidad de violencia y control.
La Estrategia Nacional de Control de Drogas no estima el flujo total de armas hacia México, pero sí reporta un aumento en las armas incautadas con destino al sur de la frontera, de 1,036 en 2021 a 3,917 en 2024. Según el documento, el objetivo para 2026 es incautar 4,230 armas.
Fuente: Gobierno de México
Por su parte, Luisa María Alcalde, consejera jurídica, tomó la palabra después de Velasco y centró su intervención en el enfoque de salud pública. La funcionaria sostuvo que "por primera vez se reconoce que Estados Unidos tiene un problema de salud pública", al presentar datos sobre consumo, trastornos por uso de sustancias y personas en recuperación.
La estrategia estadounidense reporta 73.6 millones de personas con uso indebido de drogas en el último año, 48.4 millones con trastorno por uso de sustancias y 23.5 millones de adultos en recuperación.
Alcalde también contrastó esos datos con México, donde citó 3.8 millones de personas con consumo de drogas ilícitas en el último año, equivalentes a 2.7% de la población. En su exposición, remarcó la importancia de pasar de un enfoque únicamente punitivo a uno con prevención, campañas de información, atención médica, tratamiento de adicciones, apoyo psicológico e integración comunitaria.
La estrategia de Estados Unidos plantea campañas en medios masivos, programas escolares y comunitarios, integración del tratamiento de adicciones al sistema de salud y acceso a antídotos contra sobredosis. El documento también contempla datos en tiempo real para identificar patrones de consumo, rutas, grupos de riesgo y alertas tempranas.
El análisis presentado por el Gobierno mexicano tiene lugar luego de que el presidente Donald Trump acusara en reiteradas ocasiones a México de no combatir el narcotráfico. Además, aseguró que si las autoridades de tal país no hacían algo al respecto, "lo haremos nosotros".
Por otro lado, la tensión entre México y Estados Unidos no cesa luego del operativo no informado a las autoridades federales en Chihuahua en el que murieron dos agentes de la CIA y el pedido de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, actualmente en licencia.