
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)
En Puebla, dos familias de contextos distintos enfrentan el mismo desafío: mantener con vida y dignidad al pilar del hogar tras una enfermedad de alto costo. En ambos casos, la falta de protección financiera y la duración prolongada del tratamiento médico obligaron a recurrir a la ayuda colectiva tras agotar sus recursos.
Según datos de México Evalúa, en 2024 más de 1.1 millones de hogares en el país incurrieron en gastos catastróficos en salud, es decir, egresos médicos que superaron el 30% de su capacidad de pago. Esta cifra representa un aumento del 64.5% respecto a 2018, cuando se reportaron 436,783 hogares en esa condición.
Uno de estos casos es el de Armando Adame Sosa, arquitecto reconocido que sufrió un paro cardiorrespiratorio hace ocho años. Sobrevivió, pero con secuelas neurológicas severas que hoy le impiden valerse por sí mismo. Necesita atención permanente, asistencia total y medicamentos constantes.
Desde entonces, su familia ha destinado todo su patrimonio a cubrir tratamientos, cuidados y estancia en un centro especializado. "Hoy, con mucho dolor, podemos decir que ya no hay bienes que vender", declaró Fernanda Adame, una de sus hijas. La carga económica ha recaído en su esposa, quien combina trabajo docente con ventas informales para costear gastos mensuales que superan su ingreso.
La familia lanzó una campaña de recaudación bajo el nombre "Ayúdanos a cuidar a nuestro Papá", con la que buscan reunir 444 mil pesos para cubrir deudas médicas, estancia asistida y suministros médicos durante al menos un año y medio. Hasta ahora, han recaudado más de 183 mil pesos.
En otro punto de la misma ciudad, Adrián Vergara, de 38 años, enfrenta un diagnóstico de cáncer renal. Luego de años dedicados al cuidado de su madre, quien falleció recientemente, Adrián canceló su seguro médico por falta de recursos. Dos semanas después, recibió su propio diagnóstico y se enfrenta ahora a un proceso que incluye una tomografía PET, cirugía y tratamiento oncológico sin ningún respaldo financiero.
Un grupo de conocidos y exalumnos del Instituto Oriente de Puebla inició una campaña bajo el nombre "Juntos por Adrián!", con una meta de 300 mil pesos. La iniciativa busca cubrir estudios diagnósticos y el inicio del tratamiento necesario. "El camino apenas comienza", explicó Tania de la Rosa, organizadora de la colecta. Las primeras etapas incluyen estudios para determinar la localización y metástasis del tumor, así como cirugía para extirparlo y análisis posteriores para definir el tratamiento.
Ambas historias presentan un patrón común: el agotamiento de recursos personales antes de acceder a apoyos externos. En un caso no hay activos que vender; en el otro, no hay seguro médico ni ahorros disponibles.
Estos casos ilustran las consecuencias estructurales de enfrentar enfermedades crónicas o graves sin protección efectiva del sistema de salud o redes formales de apoyo económico. También reflejan cómo, en ausencia de estos mecanismos, las familias dependen de redes comunitarias o campañas digitales para poder continuar tratamientos que no admiten interrupciones.
DESCARGA LA NOTA SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS