Usuarios mexicanos y activistas reaccionan ante el Padrón de usuarios de telefonía

 27-04-2021
Jorge Cerino

 

   

 

Crédito foto: Pedro Basilio (NotiPress)

Crédito foto: Pedro Basilio (NotiPress)

 

El pasado 16 de abril de 2021 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto para crear el Padrón de usuarios de telefonía móvil. Este decreto ha causado polémica y reacciones negativas porque contempla el registro obligatorio de los datos biométricos de los usuarios mexicanos de telefonía celular, que en el país ascienden a 86.5 millones, según el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

La nueva legislación indica que los concesionarios de telecomunicaciones deberán recabar e ingresar la información sobre la identidad de los usuarios mexicanos y proporcionarla al IFT. La información a recabar deberá contener, sobre cada línea de telefonía móvil nueva o ya existente, el número telefónico, así como la fecha y hora de activación de la tarjeta SIM. También el nombre completo del usuario, su nacionalidad, número de identificación oficial con fotografía o la clave única de registro de población (CURP), su domicilio y los datos del concesionario de telecomunicaciones. Igualmente sus datos biométricos, como la huella dactilar y el reconocimiento facial y del iris, aunque el DOF no especifica.

Al respecto, usuarios mexicanos y activistas por los derechos digitales han señalado el temor por un fallo en la protección de estos datos biométricos. Esta preocupación proviene principalmente por la experiencia previa del Registro nacional de usuarios de telefonía móvil (Renaut) implementado en 2008, durante el sexenio de Felipe Calderón. Dicho registro se canceló en 2011, tras darse a conocer que los datos de los usuarios mexicanos se vendían en el mercado negro. Tanto activistas como usuarios mexicanos temen, algo similar suceda con el Padrón de usuarios de telefonía móvil.

Sobre esto, la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) manifestó, desde marzo, sus preocupaciones por la propuesta del Padrón de usuarios de telefonía móvil y el registro de datos biométricos. Aseguran que, mientras estuvo en vigor el Renaut, en vez de reducirse la delincuencia, el secuestro y la extorsión aumentaron 8% y 40% respectivamente. Además, citan información de la Asociación Mundial de Operadores de Telefonía GSMA, quien señala, no existe evidencia la cual sugiera la efectividad del registro de tarjetas SIM para reducir el crimen.

Por otro lado, R3D asegura que el Padrón de usuarios de telefonía móvil no impedirá la comisión de delitos. Esto ante la existencia de múltiples técnicas y mecanismos para evadir el uso de teléfonos asociados a la identidad de los criminales. Entre estos se encuentran la suplantación de números telefónicos, la clonación y duplicación de tarjetas SIM, el uso de tarjetas SIM de otras jurisdicciones donde no existe un registro y otros más. Mientras tanto, diversos usuarios mexicanos han solicitado amparos para evitar el registro de sus datos biométricos y especialistas esperan, se soliciten aún, previo al plazo límite del registro en abril de 2023.

Ante la posibilidad de consecuencias negativas para la privacidad y la protección de datos personales, la reacción ante el Padrón de usuarios de telefonía móvil es, en general, negativa. Aunque el decreto ya se publicó, se espera que activistas busquen formas legales para evitar la recopilación de datos biométricos, como podrían ser los amparos. Sin embargo, para un mayor impacto se requiere también de la participación de la ciudadanía y los usuarios mexicanos para exigir una mayor seguridad en el manejo de los datos personales.

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