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Argentina atraviesa un crecimiento sostenido de sífilis que encendió alertas en el sistema de salud pública. Durante 2025, el país registró 55.183 casos confirmados de esta infección de transmisión sexual (ITS), lo que representa un aumento del 64% respecto al promedio anual del período 2020–2024. Según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), esta cifra ubica al último año como el de mayor cantidad de notificaciones desde el inicio del registro sistemático.
El boletín, publicado por el Ministerio de Salud, detalla que la mediana anual de casos durante el quinquenio anterior fue de 33.751. El salto interanual de más de 21 mil diagnósticos posiciona a 2025 como un punto de inflexión en el abordaje de infecciones prevenibles mediante prácticas seguras. Las autoridades destacan este repunte no solo por su impacto en la población general, sino también por el aumento sostenido entre personas embarazadas.
Cifras oficiales confirman 11.261 casos de sífilis en embarazadas en 2025, superando en 15% el promedio quinquenal de 9.821 diagnósticos. La sífilis en personas gestantes implica riesgo de transmisión vertical al feto, una forma de contagio que puede derivar en sífilis congénita. A pesar de esta suba, el BEN informa un dato positivo: las confirmaciones de sífilis congénita descendieron un 8%, pero aclara que los datos deben tomarse con cautela por demoras en la validación de casos.
La sífilis es una infección causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite por contacto sexual sin protección y también puede pasar de madre a hijo durante el embarazo. En muchos casos no presenta síntomas visibles, lo que facilita su propagación. Su tratamiento es efectivo mediante penicilina benzatínica y puede aplicarse en forma ambulatoria si se detecta a tiempo.
El aumento de casos en Argentina se da en un contexto donde disminuye el uso sostenido de preservativos. Según datos oficiales, en 2024 la entrega de preservativos en centros públicos fue la más baja de la última década. El Presupuesto Abierto informa que se distribuyeron solo 4,8 millones de unidades, frente a un pico de 55,4 millones en 2018. Esta reducción en el acceso a métodos preventivos se presenta como un factor que podría haber influido en la expansión de infecciones de transmisión sexual en distintos grupos etarios.
A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud estima que cada día más de un millón de personas entre 15 y 49 años contrae alguna ITS curable. Solo en 2020 se notificaron 7,1 millones de nuevos casos de sífilis en ese rango etario. La tendencia global, sumada al repunte local, refuerza la necesidad de políticas sostenidas de educación sexual, diagnóstico precoz y acceso efectivo a métodos de prevención.
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