Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: AMIA pagina oficial
Un correo electrónico intimidatorio reactivó los protocolos de seguridad en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), evocando los atentados más graves ocurridos en el país durante la década de 1990. La amenaza fue recibida en plena madrugada, con referencias explícitas a los ataques de 1992 y 1994, y contenía advertencias sobre la presencia de explosivos en instalaciones vinculadas a la comunidad judía y diplomática.
Según informaron las autoridades, el mensaje llegó bajo el título "YIHAD ISLÁMICA" y fue remitido a la casilla oficial de la AMIA y al correo del Museo de la Casa Rosada. En su contenido, se aseguraba que se habían colocado bombas tanto en la sede de Pasteur 633 como en la Embajada de Israel, ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El texto incluía amenazas de muerte, citas del Corán y menciones directas a "matar a los sionistas", confirmaron fuentes vinculadas a la investigación.
La Policía Federal Argentina, a través de su Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA), activó el protocolo correspondiente e inspeccionó ambos inmuebles. Las brigadas antiexplosivos realizaron controles internos y externos sin detectar artefactos ni elementos sospechosos. "Todas las actividades programadas continuaron desarrollándose con normalidad durante la inspección, la cual culminó sin novedades", comunicó oficialmente la AMIA al concluir el operativo.
Dicha investigación fue asignada al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.° 9, a cargo de Sebastián Ramos, con intervención de la Secretaría N.° 18. Especialistas en delitos informáticos trabajan en el rastreo de la dirección IP utilizada para el envío del correo.
Las amenazas coincidieron con un contexto geopolítico marcado por la operación militar denominada "Furia Épica", iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán. Tras expresar su respaldo a esta ofensiva, el Gobierno argentino elevó a "Alto" el nivel de alerta en todo el país y reforzó la seguridad en puntos sensibles, incluidos templos, escuelas, embajadas, fronteras y represas.
El presidente Javier Milei manifestó su posición en favor del gobierno israelí, señalando: "Vamos a vencer en esta guerra". Esta declaración fue realizada en el contexto del alineamiento diplomático con los países que lideran la operación contra Irán.
Pese a que el correo fue firmado como Yihad Islámica Palestina —grupo considerado terrorista por Estados Unidos e Israel—, las autoridades estiman que no se trataría de una amenaza directa de esa organización. De acuerdo a los investigadores, podría tratarse de un mensaje con intencionalidad política destinado al gobierno argentino, en respuesta a su posicionamiento internacional en el actual conflicto.
El recuerdo de los atentadosatentados ocurridos el 17 de marzo de 1992 y el 18 de julio de 1994 sigue presente en la memoria de la sociedad argentina. En aquellos ataques murieron 22 y 85 personas, respectivamente y ambos hechos continúan sin resoluciones judiciales firmes.