Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Una disputa territorial que lleva décadas sin resolverse podría convertirse en un obstáculo para las aspiraciones comerciales de Argentina. Reino Unido tiene la capacidad de bloquear su incorporación al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), un acuerdo que representa aproximadamente el 13% del producto interno bruto mundial.
Esta posibilidad surgió durante un debate en el Parlamento británico, cuando la legisladora conservadora Wendy Morton propuso utilizar esa facultad ante las acciones argentinas contra el proyecto petrolero Sea Lion. Sin embargo, el Gobierno británico todavía no anunció un veto oficial.
La ministra para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, aseguró que Londres evaluará "todas las medidas apropiadas" frente a la escalada diplomática. Sus declaraciones se produjeron después de que Argentina recurriera al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para intentar detener la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.El CPTPP es un tratado de libre comercio integrado por Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y Reino Unido.
Su objetivo consiste en facilitar los intercambios comerciales mediante reducciones arancelarias, reglas comunes para inversiones y mejores condiciones de acceso a servicios. También establece disposiciones sobre comercio digital, propiedad intelectual, procedimientos aduaneros y participación empresarial en determinadas contrataciones públicas.
El 2 de junio de 2026, Argentina presentó formalmente su solicitud de adhesión, aunque su incorporación depende de varias etapas de negociación.
Cancillería Argentina
Reino Unido puede bloquear el proceso porque las decisiones sobre nuevas incorporaciones necesitan el consenso de todos los países miembros. Esto significa que una oposición británica bastaría para impedir la apertura de negociaciones o rechazar posteriormente la incorporación definitiva.
La facultad no constituye un privilegio exclusivo de Londres, sino una regla compartida por los doce integrantes del acuerdo comercial.
Un eventual bloqueo no significaría que Argentina dejara de comerciar con los países del CPTPP ni perdería automáticamente sus acuerdos vigentes. Sin embargo, impediría acceder a nuevas preferencias arancelarias y mecanismos destinados a facilitar la integración de cadenas productivas entre sus integrantes.
Entre los sectores potencialmente beneficiados aparecen alimentos, carnes, granos, vinos, minerales, energía y servicios basados en conocimiento.
Según cifras de la Cancillería argentina, las exportaciones hacia los países miembros alcanzaron 16.329 millones de dólares durante 2025. Ese intercambio dejó un superávit comercial de 8.930 millones de dólares, reflejando la importancia que esos mercados ya tienen para Argentina.
Mientras tanto, Londres prepara medidas legales destinadas a proteger a las empresas británicas frente a eventuales sanciones argentinas relacionadas con Sea Lion. Argentina, por su parte, cuestiona la explotación de recursos naturales en un territorio cuya soberanía continúa disputando con Reino Unido.
La posibilidad de un veto comercial sigue siendo una propuesta parlamentaria, no una decisión adoptada por el Gobierno británico. No obstante, el requisito de consenso convierte esa alternativa en un obstáculo concreto para la estrategia argentina de ampliar su acceso comercial hacia el Pacífico.