Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
El mercado laboral argentino enfrenta una situación preocupante: las empresas mantienen sus trabajadores, pero muestran escaso interés en ampliar sus plantillas. Esta combinación podría prolongar el estancamiento del empleo y dificultar una recuperación económica sostenida durante los próximos meses.
Según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la Secretaría de Trabajo de Argentina, apenas el 3,1% de las empresas prevé contratar personal durante el próximo trimestre. En contraste, el 3% anticipa reducciones de plantilla, mientras el 93,9% restante no espera modificaciones en su cantidad de trabajadores.
La diferencia entre las empresas que planean contratar y aquellas que prevén reducir personal alcanza apenas 0,1 puntos porcentuales, reflejando expectativas prácticamente estancadas. Este resultado corresponde a las intenciones empresariales y no representa una estimación directa de cuántos puestos de trabajo se crearán.
Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Durante agosto, el empleo privado registrado permaneció sin variaciones por segundo mes consecutivo, después de cinco meses de retrocesos mensuales. Sin embargo, esta estabilidad respondió principalmente a una fuerte reducción de las incorporaciones, más que a una recuperación de las contrataciones.
Entre los factores que explican este comportamiento aparecen la menor demanda de bienes y servicios, los costos crecientes y los cambios productivos. Las empresas también redujeron las contrataciones destinadas a cubrir vacantes, mientras muchas optaron por conservar sus plantillas actuales sin ampliar operaciones.
Las contrataciones asociadas al crecimiento de la demanda registraron una caída de 0,4 puntos porcentuales respecto de los años de mayor expansión del empleo. Los cambios en la gestión y los procesos productivos tuvieron una incidencia similar, mientras las contrataciones destinadas a cubrir vacantes retrocedieron 0,3 puntos porcentuales.
Sectores como la industria manufacturera, el comercio, los restaurantes y los hoteles anticipan recortes de personal, mientras otras actividades mantienen perspectivas ligeramente favorables. Esta situación resulta especialmente relevante para sectores vinculados con el consumo y la producción de bienes destinados al mercado interno.
La cautela empresarial también se refleja en una menor rotación laboral, caracterizada por pocas incorporaciones y una tendencia a conservar trabajadores existentes. Aunque las desvinculaciones permanecen relativamente contenidas, los despidos sin causa alcanzaron en agosto una tasa de 0,7 por cada 100 trabajadores.
Una recuperación débil del empleo puede limitar el crecimiento de los ingresos laborales y dificultar una mejora sostenida del consumo de los hogares. Si las empresas mantienen sus restricciones para contratar, también podrían reducirse las oportunidades de inserción laboral y la capacidad de expansión productiva.
La Unión Industrial Argentina informó que la industria perdió 94.924 puestos de trabajo entre agosto de 2023 y julio de 2026. El sector representa aproximadamente el 19% del empleo formal y genera, según la entidad, otros dos puestos indirectos por cada empleo registrado.
Además, la consultora Politikon Chaco calculó una pérdida acumulada de 265.765 empleos privados registrados desde noviembre de 2023 hasta julio de 2026. Estos antecedentes muestran que la estabilidad reciente todavía convive con un nivel de ocupación inferior al registrado antes de ese período.
La evolución de la demanda y las decisiones de inversión serán determinantes para modificar las perspectivas empresariales durante los próximos meses. Mientras las contrataciones permanezcan prácticamente estancadas, la recuperación del empleo continuará enfrentando obstáculos que también podrían limitar el dinamismo de la economía argentina.