Más celulares para comprar, menos fábricas produciendo: la paradoja argentina

 09-10-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Argentina atraviesa una transformación en su mercado de teléfonos inteligentes que deja dos realidades opuestas: crecen las importaciones mientras las fábricas nacionales reducen su actividad. El cambio amplía las opciones comerciales para los consumidores, pero también coincide con un fuerte deterioro de la producción electrónica y del empleo industrial.

De acuerdo a un informe de la consultora Analytica, las importaciones de celulares aumentaron 746,6% interanual durante los primeros siete meses de 2026. Este crecimiento estuvo acompañado por la eliminación de aranceles desde enero, la expansión de las compras directas desde el exterior y la llegada de nuevas marcas.

Sin embargo, representantes del sector cuestionaron la magnitud del incremento, aunque reconocieron que las importaciones de celulares efectivamente crecieron respecto de 2025. Las diferencias en las estimaciones no modifican la tendencia hacia una mayor presencia de dispositivos extranjeros en el mercado argentino.

Producción electrónica retrocede a niveles de la pandemia

Mientras los teléfonos importados ganan espacio, la fabricación argentina de equipos de informática, televisión y comunicaciones atraviesa una contracción particularmente pronunciada.

Analytica registró una caída mensual del 25,7% en julio, mientras el retroceso acumulado desde diciembre alcanzó el 44,6%. Frente a noviembre de 2023, la producción de este conjunto de actividades disminuyó 60,1%, hasta situarse en niveles comparables con los registrados durante la pandemia.

x @AnalyticaARG

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Los datos reflejan la evolución de un sector industrial que abarca distintos equipos electrónicos, no solamente la fabricación nacional de teléfonos celulares.

El deterioro también aparece en los resultados de Mirgor, empresa argentina dedicada a fabricar dispositivos Samsung y otros productos electrónicos. Durante el segundo trimestre de 2026, su producción de celulares cayó 70,2% interanual, mientras las ventas retrocedieron 58,6% frente al mismo período anterior.

Otro aspecto del retroceso industrial aparece en Tierra del Fuego, provincia argentina donde la actividad electrónica representa una parte importante del empleo privado. Desde noviembre de 2023, el empleo privado registrado provincial disminuyó 17,9%, la mayor caída relativa entre las provincias argentinas durante ese período.

Más competencia comercial en medio de una crisis industrial

La eliminación de aranceles modificó las condiciones de ingreso de teléfonos extranjeros y abrió nuevas posibilidades comerciales para marcas con presencia anteriormente limitada.

Para los consumidores, este escenario representa una oferta más amplia, aunque las estadísticas de importaciones no permiten confirmar una reducción generalizada de precios.

Los fabricantes nacionales, en cambio, enfrentan una mayor competencia ante el crecimiento de las importaciones y los cambios en las condiciones comerciales del mercado.

El retroceso electrónico ocurre además dentro de una contracción manufacturera más extensa, que durante julio afectó a 15 de los 16 sectores industriales relevados. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró una caída mensual desestacionalizada del 5% en la producción industrial, junto con una disminución interanual del 4,9%.

Así, el mercado argentino combina una mayor apertura a dispositivos extranjeros con dificultades productivas que también forman parte de un deterioro industrial generalizado. La evolución de ambos indicadores expone una tensión económica concreta entre la ampliación de las alternativas de consumo y la sostenibilidad de la fabricación nacional.


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