Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: x @WhiteHouse
La imagen de Lionel Messi junto al presidente Donald Trump en la Casa Blanca recorrió el mundo y provocó una ola de repercusiones en Argentina y en redes sociales. Más allá del reconocimiento oficial al Inter Miami CF por su consagración en la Major League Soccer (MLS) 2025, la aparición del astro argentino en un acto político de alto perfil generó fuertes reacciones que trascendieron lo deportivo.
El encuentro tuvo lugar el jueves 5 de marzo en Washington, donde el plantel del Inter Miami fue recibido por Trump en el Salón Este de la Casa Blanca. Durante la ceremonia, el mandatario elogió reiteradamente a Messi, lo llamó "el mejor de todos los tiempos" y celebró su elección de jugar en la liga estadounidense. "Podrías haber elegido cualquier equipo del mundo y elegiste Miami por eso quiero agradecerte por incluirnos en tu travesía", expresó el presidente ante los presentes .
La imagen junto a Trump recorrió el mundo y fue tendencia en redes sociales. Diversos usuarios en Argentina recordaron que Messi evitó gestos políticos al negarse a salir al balcón de la Casa Rosada tras la consagración en el Mundial de 2022, pero ahora fue visto aplaudiendo a Trump en un acto oficial. Esta contradicción, según muchos internautas, reavivó viejas tensiones en torno al rol político de los deportistas de élite.
En redes sociales surgieron constantes comparaciones con Diego Maradona tras la aparición pública. Varios posteos destacaron la histórica postura antiimperialista del exfutbolista, contrastándola con la actitud neutral de Messi. Memes, citas antiguas de Maradona y críticas a la supuesta falta de posicionamiento político del capitán argentino dominaron las tendencias digitales durante varias horas.
Además, el contexto político en el que se produjo la visita también amplificó las repercusiones. Mientras Estados Unidos atraviesa una escalada de tensiones internacionales, la imagen de Trump acompañado por Messi fue interpretada por algunos analistas como una estrategia de validación simbólica en medio de la presión política y diplomática. Durante el acto, el presidente llegó incluso a hablar del conflicto en Medio Oriente con el futbolista argentino presente a pocos metros .
En Argentina, medios de comunicación replicaron la cobertura internacional y destacaron las múltiples lecturas que generó el evento. Algunos titulares enfatizaron el peso simbólico de la foto, mientras otros recogieron las críticas de usuarios que señalaron la falta de coherencia en la gestión de la imagen pública del jugador.
También se viralizó el momento en que Trump cambió públicamente su histórica postura sobre quién es el mejor futbolista de la historia. "¿Quién es el mejor jugador de todos los tiempos: Pelé o Messi?", preguntó durante la ceremonia. Ante la respuesta coral de "Messi", afirmó: "Estoy de acuerdo, creo que lo es" .
El acto que buscaba ser un homenaje deportivo se transformó en un hecho político y mediático de alcance global. La presencia de Messi junto a una figura tan polarizante como Trump demostró, una vez más, cómo el fútbol puede funcionar como vehículo de representación, influencia y disputa simbólica en la arena política internacional.