
Foto: x @madorni
En una nueva señal de distanciamiento político, el Gobierno argentino decidió que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quede a cargo de la gestión diaria del Ejecutivo durante el viaje de Javier Milei al Foro Económico Mundial en Davos. Aunque la vicepresidenta Victoria Villarruel es la autoridad constitucionalmente llamada a asumir funciones ante la ausencia del presidente, el oficialismo volvió a dejarla fuera del esquema operativo.
Durante la ausencia presidencial, Manuel Adorni quedó a cargo de la gestión cotidiana del Ejecutivo y mantuvo comunicación directa con Milei ante cualquier eventualidad. En paralelo, el presidente viajó a Suiza acompañado por su hermana y secretaria general, Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo. La organización interna buscó garantizar continuidad operativa mientras el mandatario participa del Foro Económico Mundial.
Esta decisión se da en un momento clave para la agenda legislativa del oficialismo. En febrero comenzarán las sesiones extraordinarias del Congreso, donde el Gobierno buscará avanzar con la reforma laboral, la modificación de la Ley de Glaciares y el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. "Estas semanas serán la previa de las sesiones extraordinarias del Congreso", indicaron fuentes cercanas a la Presidencia.
La relación entre Milei y Villarruel se encuentra en uno de sus puntos más críticos desde el inicio de la gestión. La exclusión de la vicepresidenta del mando real durante la ausencia presidencial es el último de varios episodios que exponen el quiebre. La semana pasada, Villarruel visitó las zonas afectadas por incendios forestales en Chubut, acción que generó malestar dentro del Ejecutivo. "Busca cualquier manera para sumarse un poroto político", señalaron desde Casa Rosada tras su paso por Epuyén y el Parque Nacional Los Alerces.
En su recorrida, Villarruel expresó: "Nuestra Patagonia se incendia año tras año", y adelantó que propondrá una reforma legislativa: "Voy a proponer a los senadores la actualización del Código Penal para que se agraven las penas con cárcel efectiva para aquellos que inician el fuego". Por su parte, Adorni contrarrestó diciendo que el Estado ya había desplegado "295 brigadistas, 15 medios aéreos, vehículos logísticos y asistencia humanitaria" en la zona.
A fines de 2025, Milei congeló los salarios de su cargo y el de la vicepresidenta, mientras autorizaba un incremento para ministros, secretarios y subsecretarios. Villarruel expresó entonces: "Mi sueldo está congelado hace un año, en breve me pagan dos chirolas y soy vice". A esto se sumó la omisión presupuestaria para su despacho en el proyecto 2026: "No pasó nunca que haya un cero en un inciso", afirmó en ese contexto.
Como referencia regional, el caso argentino encuentra un paralelo reciente en Bolivia. Allí, el presidente Rodrigo Paz firmó un decreto que le permite ejercer sus funciones desde el extranjero, evitando delegar el poder en su vicepresidente. En Argentina, aunque no existe un instrumento similar, el resultado político es comparable: mantener alejada a la vicepresidencia del mando ejecutivo durante una ausencia temporal.
El poder efectivo queda concentrado en el núcleo más próximo a Milei, compuesto por Karina Milei y Manuel Adorni. Villarruel, en cambio, permanece al margen de las decisiones principales del Ejecutivo, en una situación institucional que se sostiene desde hace meses sin señales de reversión.
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