Milei logró avances, pero Estados Unidos señala tres riesgos que siguen abiertos

 30-09-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

La economía argentina llega a una nueva etapa con señales de estabilización, pero todavía enfrenta obstáculos capaces de condicionar inversiones, financiamiento y previsibilidad. El Departamento de Estado de Estados Unidos reconoció cambios impulsados desde diciembre de 2023, aunque mantuvo tres problemas en el centro de su diagnóstico. "Sus desafíos más apremiantes incluyen la sostenibilidad de la deuda, la inflación persistente y el desmantelamiento total de los controles de capital".

El señalamiento aparece en el Informe sobre el Clima de Inversión 2026, que describe a Argentina como una economía en transición hacia un esquema orientado al mercado. Para el gobierno de Javier Milei, el desafío ahora consiste en consolidar avances sin perder estabilidad mientras continúan compromisos financieros y reformas todavía incompletas.

Inflación y deuda siguen bajo observación

La inflación mostró una desaceleración importante durante 2025, cuando descendió al 31,5%, frente al 117,8% registrado en 2024 y 211,4% durante 2023. El Departamento de Estado calificó ese registro como el nivel más bajo en ocho años, aunque mantuvo la inflación entre los principales problemas económicos.

El informe también destacó un superávit primario equivalente al 1,4% del producto interno bruto y un presupuesto equilibrado por segundo año consecutivo. Esa mejora fiscal resulta relevante porque la sostenibilidad de la deuda continúa vinculada al cumplimiento de metas y a la capacidad de mantener disciplina presupuestaria.

Argentina mantiene además un programa con el Fondo Monetario Internacional aprobado en abril de 2025 por 20.000 millones de dólares durante 48 meses. Tras una segunda revisión, el organismo habilitó en mayo de 2026 otro desembolso por aproximadamente 1.000 millones de dólares.

Gobierno de Argentina

Gobierno de Argentina

Las revisiones continuarán cada seis meses hasta 2029 y contemplan compromisos fiscales, mayor flexibilidad monetaria y cambiaria, además de nuevas reformas estructurales. Si esos objetivos pierden continuidad, permanecerían abiertas las dudas sobre sostenibilidad financiera y capacidad para sostener el proceso de estabilización.

Controles cambiarios todavía afectan a empresas

Otro frente pendiente está relacionado con las restricciones para operar en el mercado cambiario, especialmente aquellas que todavía alcanzan a determinadas compañías. En abril de 2025, el Banco Central eliminó la mayoría de los controles para individuos y retiró el antiguo límite mensual de 200 dólares.

Para las empresas, sin embargo, persisten restricciones vinculadas con el pago de determinadas deudas comerciales y financieras heredadas, además del giro de dividendos. El propio informe relaciona controles anteriores con distorsiones económicas y mayor incertidumbre para inversores, una preocupación todavía relevante mientras continúen restricciones empresariales.

Con la mira puesta en finales de 2026, Milei plantea eliminar los controles pendientes, aunque el calendario y alcance quedarán sujetos a las condiciones económicas. Mantener esas limitaciones por más tiempo podría prolongar obstáculos operativos para compañías que necesitan acceder a divisas para cumplir obligaciones o distribuir utilidades.

Inversión y reformas completan el panorama

El diagnóstico estadounidense también incorpora factores adicionales que pueden influir sobre decisiones empresariales, entre ellos carga tributaria, regulación laboral e instituciones. Empresas nacionales y extranjeras continúan mencionando impuestos elevados y normas laborales rígidas como dificultades para ampliar inversiones dentro del país.

A la vez, Estados Unidos destacó acuerdos comerciales, incentivos para grandes proyectos y reformas destinadas a mejorar las condiciones para atraer capital extranjero. El resultado dependerá de cuánto avance Argentina en estabilizar precios, sostener sus compromisos financieros y completar la apertura cambiaria pendiente.

Esos tres desafíos no implican un resultado predeterminado, pero sí representan condiciones que pueden influir sobre inversión, financiamiento y confianza empresarial. Para la administración Milei, la siguiente etapa estará marcada por la capacidad de convertir avances iniciales en estabilidad más duradera.


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