Un mundo oculto bajo el Atlántico argentino revela 57 especies nuevas

 02-10-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: CONICET

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A casi cuatro kilómetros bajo la superficie del océano, un ecosistema prácticamente desconocido comenzó a revelar una diversidad que superó incluso las primeras estimaciones científicas. Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) confirmaron 57 nuevas especies marinas y cinco géneros científicos en el cañón submarino Mar del Plata.

Los organismos fueron recolectados durante Talud Continental IV, una expedición realizada en agosto de 2025 a bordo del buque de investigación R/V Falkor (too). Durante 21 días, el vehículo operado remotamente SuBastian descendió hasta 3.900 metros para obtener imágenes y muestras biológicas de las profundidades del Atlántico Sur.

Una estimación preliminar anticipaba al menos 40 especies nuevas, pero el posterior trabajo de identificación elevó momentáneamente esa cifra hasta 57. El resultado adquiere mayor dimensión porque numerosas muestras permanecen pendientes de estudio, dejando abierta la posibilidad de identificar más organismos durante futuras investigaciones.

Una diversidad que permanecía escondida en las profundidades

Veinte taxónomos de América Latina y Europa participaron en un taller internacional realizado durante julio de 2026 en la Universidad Maimónides, en Buenos Aires. Allí analizaron los especímenes mediante taxonomía integrativa, metodología que combina características físicas con estudios genéticos para conseguir identificaciones más precisas.

Las especies identificadas incluyen 20 copépodos, 22 equinodermos, 14 cnidarios y un molusco escafópodo, además de cinco géneros pertenecientes a diferentes grupos marinos. Entre los ejemplares sobresale "Loki", un pepino de mar del género Peniagone cuyos apéndices recuerdan los cuernos asociados con el personaje de la mitología nórdica.

CONICET

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También fueron identificados corales y plumas de mar relevantes para comprender ecosistemas profundos capaces de generar hábitats para otros organismos. Uno de los datos más significativos surgió de los copépodos, pequeños crustáceos esenciales dentro de las cadenas alimentarias de numerosos ambientes oceánicos.

Los especialistas examinaron solamente el 10% de esas muestras y, aun así, identificaron 20 especies nuevas dentro de ese grupo. Esa proporción refuerza la expectativa de que el material pendiente pueda ampliar todavía más el número de especies documentadas.

Por qué este hallazgo importa para la ciencia marina

Descubrir especies no consiste solamente en sumar nombres a un catálogo científico, porque cada identificación permite comprender mejor cómo se organiza la biodiversidad de ambientes escasamente explorados. En este caso, los resultados aportan información sobre las comunidades que habitan las grandes profundidades del Atlántico Sur y sobre organismos vinculados con hábitats submarinos complejos.

El trabajo también permitió registrar los descubrimientos en Ocean Census NOVA, una plataforma abierta destinada a reunir información sobre especies marinas recientemente descubiertas. La identificación fue impulsada por The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census junto con Schmidt Ocean Institute, con coordinación local de Martín Brogger y Valeria Teso.

Parte de la importancia científica reside en combinar exploración submarina, imágenes obtenidas directamente del fondo oceánico, colecciones biológicas y especialistas capaces de describir nuevas especies. Los ejemplares procesados serán incorporados permanentemente a colecciones institucionales argentinas, permitiendo conservar material de referencia para investigaciones taxonómicas y comparaciones posteriores.


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