Ciudad de Buenos Aires,
Patricia Manero
Crédito foto: El extremo sur
Oliverio Girondo concentra un nuevo homenaje a 135 años de su nacimiento por su papel en la vanguardia literaria argentina. La Secretaría de Cultura de la Nación repasó su trayectoria, desde sus primeros textos hasta obras como Veinte poemas para ser leídos en el tranvía y En la masmédula.
El poeta nació el 17 de agosto de 1891 en la Ciudad de Buenos Aires y desde joven realizó viajes frecuentes a Europa. Estudió Derecho y se recibió de abogado, aunque entre 1915 y 1916 comenzó su actividad literaria y participó en proyectos teatrales y editoriales.
Su recorrido europeo lo acercó a distintas corrientes artísticas que después aparecerían en su producción. El escritor Carlos Bernatek describió ese lugar en la literatura argentina: "El lugar de Girondo en su momento en la literatura nacional fue rupturista". También señaló la presencia del simbolismo y del surrealismo entre las fuentes vinculadas con su escritura.
Girondo fundó en 1919 la editorial Proa junto con Ricardo Güiraldes y Evar Méndez. Entre 1920 y 1921 viajó por España, Francia, Italia, el norte de África y Brasil mientras preparaba su primer libro, Veinte poemas para ser leídos en el tranvía, publicado en 1922 con ilustraciones realizadas por el propio autor.
Ese poemario y Fervor de Buenos Aires, de Jorge Luis Borges, publicado al año siguiente, son presentados por la fuente oficial como obras fundacionales de la literatura de vanguardia argentina. En los poemas de Girondo aparecen distintas ciudades, imágenes sensoriales y personajes vinculados con la vida moderna, elementos que ampliaron los recursos presentes en la poesía argentina de ese periodo.
La producción del escritor continuó con Calcomanías, publicado en España en 1923, y posteriormente con Espantapájaros. En 1937 aparecieron Plenilunio e Interlunio, esta última señalada en la reseña de Cultura como su única obra de ficción en prosa, integrada por once aguafuertes ilustradas por Eneas Spilimbergo.
Otro capítulo de su trayectoria estuvo ligado a la edición. En 1939 participó en la fundación de Editorial Sudamericana junto con Victoria Ocampo, Antonio Santamarina, Eduardo J. Bullrich y otros integrantes. La editorial continúa vigente como parte de Penguin Random House, según la información publicada por la Secretaría de Cultura.
Entre sus últimos libros figuran Persuasión de los días, de 1942, y Campo nuestro, de 1946. En la masmédula apareció primero en 1953 y tuvo una edición ampliada con nuevos poemas en 1956. Tres años después, Girondo publicó con Enrique Molina una traducción de Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud.
Girondo se casó con la escritora Norah Lange en 1943. Tras sufrir un accidente automovilístico en 1961, falleció seis años más tarde, el 24 de enero, y sus restos fueron sepultados en el Cementerio de la Recoleta. El homenaje por los 135 años de su nacimiento recupera su producción poética, sus proyectos editoriales y su participación en la vanguardia literaria argentina del siglo XX.