Peso argentino llega a máximos desde 2017 y vuelve al centro del debate

 27-05-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

El peso argentino volvió a ganar terreno frente al dólar y alcanzó valores comparables con 2017. La calma cambiaria reduce presiones inmediatas, pero abre dudas sobre competitividad, reservas, empleo y sostenibilidad hacia 2027.

A lo largo de 2026, el dólar oficial pasó en Argentina de 1.457 a 1.403 pesos por unidad. En el mismo período, la inflación acumulada superó el 13% y fortaleció al peso en términos reales.

El fenómeno conocido como súper peso describe esa apreciación real de la moneda argentina frente al dólar. Esa mejora aparente ocurre cuando el tipo de cambio avanza menos que los precios internos.

Como indicador de competitividad frente a socios comerciales, el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral volvió a niveles de 2017. La consultora económica LCG, especializada en análisis macroeconómico, describió el proceso con una referencia directa.

El informe lo definió así: "una apreciación real sostenida, explicada por la estabilidad del tipo de cambio nominal en un contexto donde la inflación no converge por debajo del 2,0% mensual".

Dólar bajo y exportaciones sostienen la calma

Las divisas provenientes de exportaciones energéticas y agrícolas explican una parte central de la estabilidad cambiaria. Vaca Muerta, formación petrolera y gasífera de Argentina, aportó un superávit energético distinto al observado en 2017.

En aquel ciclo, el país tenía déficit energético y presión negativa sobre su balanza comercial. Ahora, las exportaciones de combustibles y una cosecha elevada reducen la presión inmediata sobre el mercado cambiario.

IOL Invertironline, sociedad de bolsa y plataforma argentina de inversiones, coincidió en ese diagnóstico. Su análisis indicó que la apreciación avanzó durante el primer semestre, con inflación acumulada superior al 13%.

El contado con liquidación, operación financiera usada para obtener dólares mediante bonos, se mantuvo cerca de 1.487 pesos. Esa referencia acompañó al dólar oficial, aunque opera bajo reglas distintas del mercado cambiario tradicional.

Martin Olivera (Composición/NotiPress) en base a datos del informe de LCG

Martin Olivera (Composición/NotiPress) en base a datos del informe de LCG

Mediante operaciones cambiarias, el Banco Central de la República Argentina evitó movimientos bruscos en la cotización. Los informes describen ventas puntuales de divisas, operaciones en futuros y títulos ajustados por el tipo de cambio.

Competitividad y empleo concentran las dudas

Las dudas aparecen cuando un peso fuerte reduce ingresos en moneda local para sectores exportadores. Esa presión puede afectar márgenes, decisiones de inversión y empleo en industrias expuestas al comercio exterior.

También preocupa la persistencia de restricciones cambiarias, conocidas como cepo, para empresas y personas. Santiago Bausili, presidente del Banco Central, afirmó que no prevé cambios profundos en ese esquema.

La reducción de retenciones agrícolas y derechos de exportación industriales buscó compensar parte del atraso cambiario. Esas medidas abarcan trigo, maíz, girasol, soja y operaciones externas de la industria automotriz.

Por cuenta corriente se registran bienes, servicios, rentas y transferencias entre un país y el resto del mundo. Un superávit indica ingresos externos superiores a los pagos realizados por esos conceptos.

Hacia 2027, el interrogante será si el ingreso de dólares mantiene el equilibrio sin nuevas tensiones. El riesgo señalado por la consultora se ubica en empresas, empleo y sectores dependientes del comercio exterior.

Por ahora, los informes privados no anticipan una crisis cambiaria inmediata durante 2026. Los reportes ubican al segundo semestre bajo seguimiento de exportaciones energéticas, cosecha agrícola y reservas internacionales.




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