Tras meses de descenso, la pobreza vuelve a crecer en Argentina

 04-08-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

La pobreza interrumpió su trayectoria descendente y volvió a crecer durante el primer trimestre de 2026, cuando alcanzó al 30% de la población argentina. La indigencia también aumentó hasta 6,5%, en un escenario marcado por ingresos rezagados, mayor informalidad laboral y gastos esenciales más elevados.

El incremento fue de 0,1 puntos porcentuales frente al último trimestre de 2025, mientras la indigencia avanzó 0,4 puntos porcentuales. Las cifras muestran un cambio respecto de la recuperación observada desde finales de 2024, aunque todavía permanecen debajo de los niveles interanuales.

Durante los primeros tres meses de 2025, la pobreza había alcanzado 31,4% y la indigencia se ubicaba en 6,9%. Las estimaciones fueron elaboradas por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA).

El organismo utilizó microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares, producida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de 2026, alrededor de 1,3 millones de personas ingresaron en situación de pobreza.

Precios básicos avanzaron por encima de los ingresos

Buena parte del deterioro registrado durante los primeros meses respondió al aumento de los alimentos. La canasta alimentaria aumentó 11,6%, mientras el índice salarial total avanzó 8,6% y los salarios registrados crecieron solamente 7%.

La canasta básica total, utilizada para calcular la pobreza, subió 9,6% durante el mismo período. Esa diferencia redujo la capacidad de los hogares para sostener consumos esenciales y mantenerse por encima de las líneas oficiales.

x @ODSAUCA

x @ODSAUCA

El costo de la energía, el transporte y los alquileres creció más rápido que los precios generales y los salarios. Este comportamiento elevó el peso de los gastos fijos dentro de los presupuestos familiares, especialmente entre los hogares con menores ingresos.

Las jubilaciones, pensiones y asignaciones ofrecieron menor protección frente al aumento de precios debido al retraso de sus mecanismos de actualización. Estas prestaciones se ajustan con dos meses de rezago, por lo cual pierden temporalmente poder adquisitivo cuando la inflación acelera.

Informalidad y menor crecimiento limitaron la recuperación

El mercado laboral mantuvo niveles generales de empleo y desempleo sin cambios significativos, aunque mostró un deterioro en la calidad de las ocupaciones. La subocupación aumentó 1,1 puntos porcentuales y la informalidad avanzó 2,2 puntos, hasta alcanzar al 44,2% de los trabajadores.

La recuperación de los ingresos tampoco se distribuyó de manera uniforme entre la población. El coeficiente de Gini, empleado para medir desigualdad, pasó de 0,435 a 0,442 durante el período considerado.

El ritmo de expansión económica se moderó, con una baja interanual de 5,8% a 2,3%. La industria manufacturera cayó 1,7%, mientras la administración pública retrocedió 1,4% durante los primeros tres meses de 2026.

Agricultura, energía y minería mantuvieron avances, mientras comercio, industria y construcción continuaron mostrando dificultades. Estos últimos sectores concentran una parte importante del empleo y condicionan la generación de puestos formales con mejores remuneraciones.




DESCARGA LA NOTA  SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS