Expertos internacionales advierten que 2026 será clave para la estabilidad regional, con impacto en comercio, migración, seguridad y gobernabilidad
América Latina entra en 2026 con un panorama cargado de incertidumbre y definiciones clave en materia política, económica y geopolítica. Según un informe reciente del Atlantic Council, la región enfrentará diez desafíos centrales que podrían determinar su rumbo inmediato, entre ellos elecciones presidenciales, reformas estructurales, tensiones externas y el impacto de la rivalidad global entre Estados Unidos y China.
El análisis ubica a Venezuela como uno de los principales puntos críticos regionales. Tras las elecciones de julio de 2024, el gobierno de Nicolás Maduro desconoció el triunfo del candidato opositor Edmundo González. El documento destaca: "la supervivencia del régimen de Nicolás Maduro ha tenido consecuencias devastadoras para la población, las instituciones y la región en general". La represión se intensificó y la presión internacional se incrementó, en especial desde Estados Unidos, con despliegue naval incluido. No obstante, el informe advierte que "la salida de Maduro no garantiza una transición democrática real".
Colombia también enfrentará una elección presidencial en 2026 bajo un contexto de fragmentación criminal y deterioro de la seguridad. En 2025, la relación con Washington se debilitó drásticamente. Aun así, el Atlantic Council sostiene que ambas naciones "tienen incentivos para reconstruir la alianza, priorizando la comunicación pragmática y la colaboración en temas críticos".
La tendencia electoral no sigue un patrón ideológico homogéneo. Aunque ganaron figuras de derecha en países como Argentina, El Salvador y Ecuador, el informe subraya: "la tendencia dominante es el voto ‘anti-oficialismo’, más que una adhesión ideológica clara". Temas como la seguridad y la corrupción se posicionan por encima de las etiquetas partidarias tradicionales.
En el plano comercial, la región deberá encarar posibles modificaciones en el Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA). Las tres economías revisarán sus compromisos, y cualquier cambio podría alterar las cadenas de suministro en sectores como el automotriz o el energético. A la par, avanzan negociaciones entre Estados Unidos y Brasil para reducir aranceles que afectan productos clave como carne y café.
Argentina, bajo el liderazgo de Javier Milei, buscará avanzar en reformas fiscales, laborales y previsionales. Si bien parte de su agenda ya fue implementada por decreto, el informe señala: "existen señales de disposición al diálogo", especialmente con gobernadores provinciales, lo cual podría facilitar consensos en el Congreso.
La competencia geopolítica entre Estados Unidos y China continuará modificando el mapa de alianzas en América Latina. Mientras China invierte en infraestructura, energía y minerales críticos, Estados Unidos procura recuperar terreno con financiamiento estratégico y respaldo de organismos multilaterales.
El Caribe también enfrentará retos estructurales. El huracán Melissa dejó pérdidas cercanas al 50% del PIB de Jamaica. La región, según el Atlantic Council, "pierde aproximadamente el 2% de su capital de infraestructura cada año debido a eventos climáticos", lo que complica aún más sus finanzas públicas.
Finalmente, la inseguridad marcará la agenda electoral en países como Perú, Brasil y Costa Rica. "La violencia y el crimen serán determinantes en la agenda política de 2026", concluye el informe.