La Guardia Costera interceptó una embarcación que intentaba huir del bloqueo estadounidense sobre el Mar Caribe. Este es el quinto petrolero detenido en la semana
En una nueva fase de su presión sobre el comercio marítimo de crudo venezolano, Estados Unidos anunció el viernes 9 de enero la incautación del buque petrolero. Se trata de Olina, el cual intentó sortear un bloqueo naval estadounidense en el Mar Caribe. Esta embarcación es el quinto navío interdictado en la última semana, producto de las operaciones vinculadas al embargo de hidrocarburos venezolanos.
La operación se desarrolló antes del amanecer y contó con la participación de marines y tripulaciones de la Guardia Costera, coordinados por la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur, que partieron del portaaviones USS Gerald R. Ford para abordar y tomar el control de la nave en aguas internacionales al este del Caribe. Según informa el Comando Sur estadounidense, la acción se llevó a cabo sin resistencia por parte de la tripulación y se realizó en el contexto de los esfuerzos por impedir el transporte de petróleo sujeto a sanciones desde Venezuela.
En una publicación en la plataforma X, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, calificó al Olina como parte de una "flota fantasma" de tanqueros sospechosos de transportar crudo embargado y "evadir a las fuerzas estadounidenses". Noem afirmó que el mensaje de la operación es claro: "no existe refugio seguro para los criminales", y subrayó que las embarcaciones que operan bajo banderas falsas o registros irregulares no podrán eludir la justicia estadounidense.
El Olina fue descrito por fuentes de seguimiento marítimo como un buque que había navegado desde Venezuela con una bandera de Timor Oriental, una identidad que según investigadores y registros públicos no correspondía a una matrícula válida y que suele asociarse a prácticas de evasión de sanciones por parte de redes de transporte ilícito.
"No se escudarán en falsas reivindicaciones de nacionalidad. La Guardia Costera incautará los petroleros sancionados, hará cumplir las leyes estadounidenses e internacionales, y eliminará estas fuentes de financiación para actividades ilícitas", afirmó Noem en X.
Esta incautación se da en medio de la Operación Lanza del Sur, cuyo objetivo es restringir y detener actividades consideradas ilegales por Washington en el mar Caribe, en particular las que involucran petróleo sancionado y financiación de redes criminales y de narcotráfico. Las autoridades afirmaron que la coordinación incluyó al Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Además del Olina, solo esta semana se confirmaron al menos tres incautaciones previas, entre ellas la operación contra el buque Marinera (también conocido como Bella 1) tras una larga persecución de la Guardia Costera en el Atlántico Norte, y otro petrolero interceptado en el Caribe que navegaba con una bandera camerunesa considerada falsa, según el Comando Sur.
Las constantes operaciones de interdicción y captura de buques están teniendo un impacto en la logística del comercio de crudo venezolano, que ha dependido tradicionalmente de embarcaciones privadas —algunas conocidas como "flota fantasma"— para sortear sanciones internacionales y restricciones comerciales. Desde la Casa Blanca, Trump afirmó que Estados Unidos se hará cargo del comercio del petróleo venezolano como parte de su plan de reestructuración del país sudamericano luego de la caída de Nicolás Maduro.