Rusia ignora presión de EEUU y blinda sus activos petroleros en Venezuela

Moscú sostiene que todos los activos petroleros en Venezuela pertenecen al Estado ruso y seguirán bajo su control

Vladimir Putin respondió al bloqueo estadounidense sosteniendo las alianzas energéticas con Venezuela en plena disputa por el control regional

La decisión del Kremlin de mantener su presencia petrolera en Venezuela intensificó esta semana el conflicto geopolítico con Estados Unidos por el control de los recursos energéticos en América Latina. Rusia, a través de la empresa estatal Roszarubezhneft, confirmó que no cederá sus activos en territorio venezolano pese a las presiones y sanciones aplicadas por Washington.

Según informó el medio ruso TASS, la compañía rusa afirmó que todos sus bienes en Venezuela "son propiedad del Estado ruso", en cumplimiento con las leyes locales, el derecho internacional y los acuerdos firmados entre ambos gobiernos. Además, reiteró que continuará cumpliendo sus compromisos con los socios internacionales en la región.

Roszarubezhneft fue creada en 2020 como una unidad dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia. Poco después, adquirió las participaciones que la petrolera estatal Rosneft mantenía en Venezuela, luego de que Estados Unidos impusiera sanciones a dos de sus filiales por comerciar con petróleo venezolano. Desde entonces, Rusia ha reforzado su presencia en los yacimientos energéticos del país sudamericano, particularmente en el occidente del territorio.

El anuncio de Moscú se produce en un contexto de creciente tensión bilateral. El presidente estadounidense Donald Trump declaró recientemente que su gobierno tomará el control total de la comercialización del crudo venezolano. En línea con esta política, Washington incautó buques petroleros sancionados —incluido uno con bandera rusa— y mantiene activos bloqueos sobre embarques con destino no autorizado.

Además, el gobierno de Estados Unidos inició negociaciones directas con la estatal venezolana PDVSA para adquirir volúmenes de petróleo bajo condiciones comerciales. Según comunicó la propia empresa, estas ventas se enmarcan en un acuerdo transparente y legal entre ambas partes. Paralelamente, Trump informó que será la Casa Blanca quien decida qué compañías operarán en Venezuela, desplazando al gobierno venezolano como interlocutor.

Pese a este escenario, Venezuela prorrogó en noviembre de 2025 por 15 años las empresas mixtas entre PDVSA y Roszarubezhneft, que operan los campos petroleros de Boquerón y Perijá. Esta decisión legislativa refuerza el vínculo energético entre Caracas y Moscú y garantiza la continuidad de las operaciones conjuntas.

Fuentes diplomáticas citadas por medios internacionales destacan que la disputa actual refleja una lucha más amplia por la influencia en América Latina. Mientras Estados Unidos busca reorganizar la industria energética venezolana con inversión privada y supervisión directa, Rusia apuesta por consolidar su presencia a través de alianzas bilaterales estratégicas.

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso se pidió liberar a Nicolás Maduro, actualmente detenido por las autoridades estadounidenses, y se convocó al diálogo como única vía para resolver la situación.