Reducción de impuestos a celulares despierta expectativas sobre precios más bajos y activa reacciones entre gremios y empresas del sector
Desde el 15 de enero, los celulares importados en Argentina ingresan al país con arancel cero, tras la implementación del decreto 333/25. Esta medida fiscal elimina completamente la tasa aduanera para teléfonos móviles, que había sido reducida del 16% al 8% en mayo de 2025, como parte de una política gradual orientada a modificar el esquema tributario del sector tecnológico.
El Gobierno nacional justificó la decisión señalando: "mejorarán las condiciones de oferta de los bienes alcanzados, reducirán los precios de mercado y facilitará, consecuentemente, el acceso de los consumidores a dichos productos, promoviendo la inclusión digital y el desarrollo tecnológico". De acuerdo con esta perspectiva oficial, el fin de los aranceles busca estimular la competencia, generar un descenso en los precios al consumidor y facilitar el acceso a dispositivos móviles.
Además de los celulares, el paquete de medidas anunciado en 2025 incluyó la eliminación de impuestos internos para productos fabricados en Tierra del Fuego, como aires acondicionados y televisores. También se redujeron las cargas para productos tecnológicos importados, entre ellos consolas de videojuegos y pantallas, en un intento por equilibrar las condiciones entre la producción nacional y la oferta externa.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande manifestó su rechazo a la quita de aranceles. "Estamos absolutamente preocupados y entendemos que desde Nación hay una política que va en contra de lo que es la producción nacional. Bajar a cero los aranceles complica aún más la situación", declaró Marcos Linares, secretario adjunto de la seccional. Según el gremio, estas medidas afectan la industria electrónica local, los puestos de trabajo y el régimen productivo vigente en la provincia.
Cerca del 78% de la economía de Tierra del Fuego se encuentra vinculada a la actividad industrial, que emplea a más de 8.500 personas en la fabricación de dispositivos electrónicos. Este esquema fue establecido en 1972 mediante un régimen de promoción que exime del pago de impuestos nacionales a las operaciones realizadas en la isla. En este contexto, la llegada de productos importados sin aranceles plantea un nuevo escenario de competencia directa con la producción local.
Funcionarios del Ejecutivo reiteraron que estas reformas se integran en un plan económico de mayor alcance. En junio de 2024, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó: "Si esto sigue así, al final de nuestro mandato vamos a reducir el 90% de los impuestos".
La aplicación del arancel cero a celulares genera distintas reacciones en el ámbito económico. Mientras desde el oficialismo se enfatiza la intención de favorecer el consumo, desde sectores gremiales se advierte sobre el posible impacto en el empleo y la sostenibilidad del modelo productivo vigente en el sur argentino.