Entre el deporte y la cirugía porristas mexicanos luchan por volver a entrenar

Diagnósticos médicos dejan fuera del tapete a dos porristas mexicanos

Dos atletas de porrismo en México enfrentan diagnósticos severos que los alejan del deporte mientras luchan por costear sus tratamientos médicos

Lesiones severas han frenado el camino deportivo de dos jóvenes porristas mexicanos. Sandy, originaria de Monterrey, y Luis, de Chimalhuacán, Estado de México, enfrentan complicaciones médicas graves tras incidentes vinculados a su disciplina. La información fue compartida con NotiPress a través de la plataforma de recaudación GoFundMe.

Desde enero de este año, Sandy, de 25 años, comenzó a sentir dolor en su brazo derecho durante sus entrenamientos. Días después, la hinchazón, entumecimiento y cambio de color encendieron las alertas. Un médico le recomendó acudir de inmediato a urgencias. Fue diagnosticada con trombosis venosa, una condición que requiere cirugía urgente para prevenir complicaciones fatales como embolia pulmonar o paro cardíaco.

La trombosis venosa implica la formación de un coágulo dentro de una vena, bloqueando el flujo sanguíneo. Afecta a uno de cada 10 mil jóvenes al año, siendo más común en adultos mayores, con una tasa de incidencia de hasta tres por cada mil personas, de acuerdo con especialistas.

"El diagnóstico llegó el 5 de enero y la cirugía cuesta 80 mil pesos, una cantidad fuera de mis posibilidades", expresó Sandy en su campaña de recaudación "Donación para pagar mi cirugía". Añadió que esta operación es apenas el primer paso de un tratamiento mayor que incluye medicamentos y terapias. Hasta el 16 de enero de 2026, la campaña ha reunido el 25% de la meta, con un total de 21 mil 839 pesos recaudados de 90 mil solicitados.

En el caso de Luis Acosta Arias, una fractura sufrida hace año y medio durante una práctica de porrismo derivó en un proceso de múltiples complicaciones. Aunque inicialmente logró cierta recuperación, su cuerpo rechazó el material quirúrgico y comenzó a desarrollar osteomielitis, una infección ósea que ha puesto en riesgo su pierna.

"Antes sentía que volaba, y ahora estoy anclado a una cama", compartió Luis. Actualmente enfrenta un tratamiento en varias etapas: lavados quirúrgicos, análisis bacteriológicos, aplicación de antibióticos y, finalmente, un injerto óseo con un clavo intramedular. La cirugía tiene un costo estimado de 300 mil pesos.

De acuerdo con la plataforma, la colecta de Luis ha alcanzado hasta el día de hoy el 14% del objetivo, con 41 mil 241 pesos recaudados de 300 mil. "Es mi última oportunidad, es ir todo por el todo", explicó en la página de su campaña "Cirugía rescate de mi pierna", donde busca apoyo para costear el procedimiento completo y evitar la amputación.

Ambos casos ilustran los riesgos físicos y emocionales que enfrentan quienes practican deportes de alto rendimiento. Aunque el porrismo es reconocido por sus rutinas coreográficas y coordinación de grupo, las lesiones pueden dejar secuelas duraderas y consecuencias médicas severas.

Finalmente, la situación de Sandy y Luis refleja una realidad común en atletas jóvenes: ante una emergencia médica, el acceso al tratamiento depende en gran medida de recursos económicos inmediatos. En este contexto, plataformas como GoFundMe han servido de canal para conectar a las personas con potenciales donantes. Tanto Sandy como Luis mantienen viva la esperanza de regresar al deporte que los apasiona. Mientras tanto, luchan por su salud y por reunir los recursos necesarios para continuar con sus tratamientos.