Un 60% de los usuarios ya usa inteligencia artificial para descubrir productos y el 38% consulta menos buscadores, según datos del estudio The AI Effect
De acuerdo con los resultados de un estudio de Equativ titulado "The AI Effect", el 60% de los usuarios ya usa herramientas de IA para descubrir productos. Además, el 48% las usa para recomendaciones de viajes o restaurantes. La misma fuente ubica que el 38% de los consumidores usa menos los motores de búsqueda tradicionales, y el 30% visita menos sitios web. Por último, el 23 por ciento hace menos clics en anuncios tradicionales, lo que refleja una migración hacia experiencias publicitarias más integradas y contextuales.
Realizas una búsqueda por internet y te das cuenta de que, desde hace algún tiempo, te aparece un resumen de la información realizado con ayuda de la inteligencia artificial (IA) del buscador que utilizas. Lo mismo ocurre con anuncios cuando buscas algún producto o actividad específica, pero no solo en los buscadores tradicionales, también en algunas redes sociales gracias a los algoritmos que estas utilizan. ¡No te preocupes! No te están espiando, sólo buscan crear experiencias personalizadas con base en tu comportamiento como usuario.
La IA está reconfigurando el panorama de la publicidad digital con una velocidad sin precedentes, pues entramos en una era marcada por la precisión, la eficiencia y la automatización. Los avances en aprendizaje automático, analítica predictiva, procesamiento del lenguaje natural y sistemas de IA autónomos permiten a los anunciantes crear campañas hipersegmentadas, automatizar tareas complejas y optimizar resultados en tiempo real.
Pero esta transformación no llega sola. Coincide con una industria en plena reinvención: la desaparición de las cookies de terceros y el endurecimiento de las regulaciones de privacidad -como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) europeo o la Ley de privacidad del consumidor de California (CCPA) en California- han desafiado los modelos tradicionales de segmentación y medición.
El uso de la IA en publicidad digital no avanza al mismo paso en todas partes. Cada región marca su propio ritmo, condicionado por prioridades locales, marcos regulatorios y niveles de madurez digital. En Norteamérica, y especialmente en Estados Unidos, la IA lidera la compra programática y la personalización de audiencias, aunque los anunciantes deben moverse en un entramado de leyes estatales de privacidad cada vez más complejo. Europa, en cambio, avanza con cautela: la innovación continúa, pero bajo la estricta mirada del GDPR, donde la transparencia y el consentimiento del usuario son condiciones innegociables.
Por otro lado, en Asia-Pacífico, la adopción crece a un ritmo vertiginoso. Su enorme base de usuarios digitales y la inversión en tecnología convierten a la región en un epicentro de innovación publicitaria.
Y mientras tanto, Latinoamérica y Medio Oriente & África del Norte se consolidan como nuevos territorios de oportunidad. El auge del acceso móvil y la expansión de la infraestructura digital atraen a plataformas y marcas globales deseosas de aprovechar su potencial.
Los grandes impulsores de este cambio son nombres conocidos: Google, Meta, Amazon y TikTok. Estas plataformas están integrando la IA en todos los niveles de sus ecosistemas publicitarios -desde la segmentación avanzada y la entrega automatizada, hasta la optimización creativa y la detección de fraude-, marcando el ritmo para toda la industria.
Como resultado de esta vorágine de avances, mejoras y retos, la IA ha llevado la publicidad más allá de la segmentación demográfica. Hoy permite crear experiencias personalizadas y dinámicas que se adaptan al comportamiento del usuario en tiempo real, con respeto a su información personal. La optimización creativa dinámica (DCO) es un buen ejemplo: una tecnología que ajusta automáticamente mensajes, imágenes y ofertas según las preferencias y acciones de cada individuo.
En paralelo, los algoritmos de aprendizaje automático impulsan estrategias de puja inteligentes y asignaciones presupuestarias automatizadas, maximizando el retorno de inversión. Además, con la pérdida de popularidad de las cookies de terceros, el análisis de datos propios (first-party data) se ha vuelto esencial: la IA permite interpretar esos datos de forma predictiva, siempre bajo el paraguas de la privacidad y el cumplimiento normativo.
Para los medios, la IA representa tanto un reto como una enorme oportunidad. A través de recomendaciones de contenido personalizadas, la tecnología ayuda a retener audiencias, aumentar el tiempo de permanencia y elevar los ingresos publicitarios. En el back-end, los análisis impulsados por IA revelan qué contenidos generan mayor engagement, ayudando a construir relaciones más valiosas con los anunciantes.
También están surgiendo modelos de suscripción más inteligentes. Los muros de pago dinámicos y las ofertas personalizadas usan analítica predictiva para detectar el momento y la propuesta ideal para convertir a un lector en suscriptor. Así, los publishers logran equilibrar ingresos publicitarios con experiencia de usuario, avanzando hacia modelos sostenibles y diversificados.
La IA también fortalece la seguridad y la calidad publicitaria, al detectar fraudes y filtrar tráfico inválido en tiempo real, lo que protege ingresos y refuerza la confianza de los anunciantes.
Así, el futuro del sector estará definido por la convergencia entre innovación tecnológica y responsabilidad social.
Tendencias clave:
Retos y dilemas éticos:
Así, el desafío es claro y consiste en aprovechar el poder de la inteligencia artificial sin perder la confianza del consumidor. Quienes logren hacerlo no solo sobrevivirán al cambio, sino que liderarán la próxima era de la publicidad digital.