Investigadores ponen sobre la mesa una idea inesperada: sumar consultorios del Dr. Simi al IMSS-Bienestar ante el retroceso de la atención médica pública
La posible integración de los consultorios adyacentes a farmacias (CAF), incluidos los consultorios del Dr. Simi, a la red de servicios del IMSS-Bienestar se plantea como una alternativa para ampliar la atención médica a personas sin seguridad social. Este planteamiento suge en un contexto marcado por la reducción de capacidad instalada del sector público en México.
En agosto de 2022, el entonces subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, afirmó que "el objetivo de los consultorios adyacentes a farmacias es vender medicamentos, no es resolver un problema de salud". Sin embargo, un artículo reciente publicado en la revista Salud Pública de México propone incorporar estos espacios a la red pública federal. El documento fue elaborado por cinco investigadores, entre ellos Humberto Álvarez Sáyago, integrante de la Coordinación de Unidades de Primer Nivel del IMSS-Bienestar.
Dicho estudio señala que "la evidencia empírica revela una tendencia decreciente en la capacidad instalada del sector público, en contraste con el crecimiento sostenido de los CAF". Bajo ese diagnóstico, el texto sostiene que "la inclusión de los CAF como parte de la red de atención ambulatoria para la atención de personas sin seguridad social representa una alternativa viable para responder al debilitamiento de la atención ambulatoria pública en el primer nivel".
Tras entrevistas a funcionarios públicos y usuarios, los autores concluyen que "socialmente, los usuarios no sólo valoran de manera positiva los servicios recibidos en los CAF, sino que también expresan apoyo a su incorporación al sistema público". La propuesta plantea delegar a estos consultorios la provisión de servicios ambulatorios de baja complejidad mediante convenios y protocolos previamente establecidos con las autoridades de salud.
Especialistas en políticas públicas y representantes de la industria farmacéutica coinciden en que estos consultorios ya cubren una parte relevante de la demanda. Pablo Kuri Morales, exsubsecretario de Salud, señaló: "La pregunta no es si los CAF pueden incorporarse al sistema de salud pública, porque en los hechos ya lo están haciendo". Añadió que "lo que es una realidad es que hoy por hoy estos consultorios, que han ido creciendo a lo largo del tiempo de manera importante, son una alternativa real para el primer nivel de atención en el país".
Los consultorios adyacentes a farmacias operan en México desde 1997. Su expansión se relaciona con la falta de cobertura para personas sin IMSS o ISSSTE y con la saturación de servicios públicos. Datos de la Asociación Nacional de Farmacias de México (Anafarmex) indican que el número de estos consultorios pasó de 13 mil en 2013 a 20 mil en 2025.
Durante 2022, 17.7% de las personas con alguna necesidad de salud acudieron a estos espacios. Anafarmex reporta un promedio de 12 millones de consultas mensuales, cifra cercana a un tercio de las 39.1 millones otorgadas por los servicios estatales de salud. La atención se concentra en padecimientos de baja complejidad, procedimientos menores y seguimiento de enfermedades crónicas.
Antonio Pascual Feria, presidente de Anafarmex, afirmó: "Siempre que se trate de sumar esfuerzos, el sector privado tendrá disponibilidad. Claro, tendrían que analizarse bien las corresponsabilidades, pero tanto los médicos, los hospitales, y los consultorios adyacentes a farmacias están abiertos a dialogar con las autoridades de salud".
El estudio Factibilidad de inclusión de consultorios adyacentes a farmacias privadas en la red de servicios públicos documenta una disminución de consultorios públicos entre 2017 y 2022, frente al aumento de CAF en el mismo periodo, y concluye que el marco legal no prohíbe la participación privada.