Acciones y bonos argentinos muestran señales positivas mientras el país se aleja del umbral crítico en los mercados internacionales
Argentina alcanzó el nivel más bajo de riesgo país en más de siete años, una señal que muchos analistas interpretan como el inicio de un nuevo ciclo de confianza internacional. El índice elaborado por JP Morgan, que mide cuánto más caro le resulta a un país endeudarse en comparación con Estados Unidos, cayó a 486 puntos básicos. Este valor no se veía desde junio de 2018.
Este descenso refleja que los inversores comienzan a ver a Argentina como un destino más seguro para sus fondos, en contraste con años anteriores marcados por alta inflación, crisis de deuda y falta de acceso al financiamiento externo. Cuando el riesgo país baja, el costo de endeudarse disminuye tanto para el Estado como para las empresas, lo que mejora las posibilidades de inversión y crecimiento.
Uno de los factores clave detrás de esta mejora es el aumento sostenido de las reservas del Banco Central. Desde principios de enero, la autoridad monetaria compró más de 1.000 millones de dólares en el mercado cambiario. Estas compras fortalecen la posición financiera del país y reducen el temor de que pueda enfrentar dificultades para pagar sus deudas en el futuro cercano.
Además, el contexto internacional favorece a los países emergentes. En un escenario donde los inversores buscan oportunidades fuera de las economías centrales, los bonos de países como Argentina vuelven a ganar atractivo. Esto se traduce en subas de precios para esos activos y, en consecuencia, una baja del riesgo país.
La mejora del clima financiero también se observa este miércoles 28 de febrero en la bolsa local. El índice S&P Merval, que agrupa las principales acciones que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires, subió 1,4% en dólares y alcanzó su valor más alto en el último año. Empresas de sectores clave como energía, banca y servicios encabezaron las alzas y en Wall Street, los papeles argentinos también registraron incrementos notables.
El tipo de cambio se mantuvo estable durante la jornada, con caídas leves en las cotizaciones financieras. Este comportamiento sugiere que no hubo presiones fuertes en el mercado cambiario, lo cual suele ser una condición necesaria para mantener la confianza de los inversores.
La combinación de reservas en aumento, estabilidad en el dólar, suba de bonos y baja del riesgo país genera una ventana de oportunidad para que Argentina vuelva a financiarse en los mercados internacionales. Aunque el acceso al crédito aún no está garantizado, el país se aleja del umbral crítico y recupera terreno en el escenario financiero global.