La mayor desclasificación del caso Epstein libera más de tres millones de documentos y reactiva el escrutinio sobre vínculos con figuras de poder
La publicación de más de tres millones de nuevos documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein constituye la mayor desclasificación realizada hasta la fecha y vuelve a situar en el centro del debate público las relaciones del millonario con figuras influyentes de la política y los negocios. La liberación del material se produjo más de un mes después de que venciera el plazo legal que obligaba al Departamento de Justicia de Estados Unidos a hacerlo público. Esto generó críticas a nivel social de cara al retraso, los fragmentos censurados y el impacto que el proceso tiene en las víctimas.
Dichos documentos, difundidos este viernes 30 de enero de 2026, describen un patrón ya conocido en anteriores entregas: una publicación sorpresiva, la revisión acelerada por parte de los medios y la aparición reiterada de nombres de personas poderosas vinculadas a Epstein, sin que ello implique necesariamente la comisión de delitos. El caso tiene como figuras centrales a Epstein, fallecido en 2019 mientras esperaba juicio, y a su colaboradora Ghislaine Maxwell, actualmente en prisión.
Entre los nombres que se repiten se encuentra el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionado unas 4.500 veces en los archivos. La documentación recoge referencias a una amistad de aproximadamente 15 años entre ambos, finalizada en 2004, dos años antes de la primera investigación por pederastia contra el financiero. Uno de los documentos más destacados es un correo electrónico del FBI que reúne acusaciones de agresión sexual a menores no verificadas, sin precisar su origen ni el motivo de su compilación.
Un comunicado conjunto de la fiscal general Pam Bondi y el director del FBI, Kash Patel, confirmó entonces que Epstein se suicidó en prisión y que no se preveía difundir más documentos, lo que generó críticas dentro del movimiento MAGA. Finalmente, el Congreso obligó a la Casa Blanca a avanzar con la desclasificación.
En un nuevo comunicado, Bondi afirmó: "Algunos de los documentos contienen acusaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump, presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020. Cabe aclarar que estas acusaciones son infundadas y falsas, y si tuvieran la menor credibilidad, sin duda ya se habrían utilizado en su contra". Entre esas denuncias figura una que señala que una mujer "fue víctima y testigo de una red de trata sexual en el Trump Golf Course de Rancho Palos Verdes, California, entre 1995 y 1996". Otra que sostiene que fue "obligada a practicar sexo oral al presidente Trump hace aproximadamente 35 años en Nueva Jersey".
Los archivos Epstein también incluyen intercambios de mensajes entre Epstein y Elon Musk entre 2012 y 2014, relacionados con invitaciones a la isla privada del financiero. Musk escribió en la red social X: "Tuve muy poca correspondencia con Epstein y rechacé repetidas invitaciones para ir a su isla o volar en su [jet] Lolita Express. Ya sabía que esos correos electrónicos podrían ser malinterpretados y utilizados por mis detractores para difamarme".
Asimismo, aparecen referencias a Howard Lutnick, secretario de Comercio, y a Steve Bannon, exasesor de la Casa Blanca en el primer mandato de Trump, con miles de mensajes intercambiados entre 2018 y 2019, así como menciones reiteradas al expríncipe Andrés y a Bill Gates, cuyo portavoz calificó como "completa y absolutamente falsas" las insinuaciones sobre relaciones extramaritales.
La desclasificación vuelve a exponer la magnitud de la red de contactos de Epstein y el impacto persistente del caso, que continúa marcado por las demandas de verdad y transparencia de las víctimas.