En un contexto de filtraciones oficiales y extraoficiales de los archivos de Epstein, el presidente Trump busca iniciar demandas contra periodistas
Tras la publicación de los archivos desclasificados relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló que prepara una demanda contra el periodista Michael Wolff. De acuerdo con el mandatario, la actualización de documentos relacionados con el archivo de Epstein lo absuelven como uno de los implicados, y criticó a los medios de conspirar en su contra.
Con motivo de la actualización de los archivos desclasificados de Epstein, el debate sobre los vínculos económicos y políticos del exconvicto retomó la atención mediática y administrativa. Bajo esta línea, las últimas filtraciones consultadas por NotiPress revelaron algunos nombres anteriormente no revelados, tales como al empresario mexicano, Ricardo Salinas Pliego.
No obstante, la polémica por Epstein cobró importancia al interior de Estados Unidos, ello después de las 3 mil apariciones del nombre "Donald Trump" en los archivos oficiales. Al respecto, el Departamento de Justicia (DOJ) señaló que un número no especificado de denuncias al FBI ocurrieron de manera anónima. Este hecho facilitó que el mandatario norteamericano apelara a un intento por limpiar su nombre como consecuencia de casos sin demandantes con datos sensibles completos.
Durante un vuelo del Air Force One la noche del sábado 31 de enero, Trump informó que Wolff preparó una conspiración directamente con Epstein para incriminar al jefe del ejecutivo en el caso de la isla. En declaraciones con la prensa a bordo, el presidente de Estados Unidos criticó tanto a Wolff, por su presunta falta de capacidad periodística, como a Epstein, por no actuar como un amigo frente a los intentos por conspirar en su contra.
Para el presidente Trump, el último paquete desclasificado de los archivos de Epstein representa una oportunidad para su defensa frente a las acusaciones por aparecer en los archivos. En la opinión del mandatario, las menciones a su nombre entre las denuncias de las víctimas dirigidas al Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) son un ataque personal creado con mentiras por lo que considera la izquierda radical estadounidense.
En respaldo al presidente, Todd Blance criticó a los medios locales e internacionales por filtrar información sensible de los archivos de Epstein antes de su publicación oficial. Según el fiscal general adjunto de Estados Unidos, la identificación de las fuentes de denuncia es parte esencial de los requisitos para emitir un veredicto final sobre la participación del presidente Trump.
Por su parte, el pasado 2 de enero, Wolff señaló que la investigación periodística sobre los documentos asociados al caso de Epstein colocan a Trump en una posición comprometida. Durante una entrevista realizada en modalidad virtual, el periodista indicó que la amistad entre Trump y Epstein cobró fuerza 10 años antes del fallecimiento del exconvicto. Asimismo, ante la evidencia, el actual mandatario por segunda ocasión no debió tener acceso al balotaje presidencial, opinó.