Extradiciones masivas, control penitenciario y combate a pandillas fueron presentados como resultados clave de la colaboración entre ambos gobiernos
Un respaldo explícito del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al mandatario salvadoreño Nayib Bukele marcó la jornada del Desayuno Nacional de Oración celebrado en Washington D.C. Frente a más de 3,500 asistentes de 110 países, Trump elogió el modelo de seguridad carcelaria implementado por el gobierno de El Salvador y destacó su utilidad en la estrategia regional contra el crimen.
El evento tuvo lugar este jueves 5 de febrero de 2026 en el hotel Hilton de Washington. Durante su intervención, Trump se refirió directamente a Bukele como "una de mis personas favoritas" y afirmó: "Ha sido increíble, ha sido un gran aliado de este país". Las palabras del presidente estadounidense fueron pronunciadas en un foro donde participaron altos funcionarios del gabinete, legisladores y líderes religiosos.
Trump puso especial énfasis en el sistema penitenciario salvadoreño y su rol en la contención de estructuras criminales transnacionales. "Tuvimos 11,888 asesinos, y muchos de ellos están en sus cárceles ahora mismo, ¿verdad? Y él hace un trabajo fantástico", señaló en referencia al número de extraditados procesados bajo la cooperación entre ambos gobiernos.
La colaboración bilateral incluyó el traslado de personas acusadas de delitos graves —incluyendo homicidio, narcotráfico y asociación ilícita— desde Estados Unidos hacia centros penales de alta seguridad en El Salvador. Trump describió estas instalaciones como "tan grandes que no se puede ver de un lado a otro a menos que se tenga una vista perfecta con binoculares". Añadió que dichas cárceles "cumplen su función".
Nayib Bukele, presente en el evento, también tomó la palabra. Durante su discurso, afirmó que El Salvador, luego de décadas marcadas por la violencia, es ahora uno de los países más seguros de la región. "Aunque El Salvador es un país pequeño, ha logrado avances significativos en seguridad y desarrollo", expresó ante los presentes.
La aparición conjunta de ambos mandatarios refuerza una relación diplomática consolidada a través de temas como migración, control fronterizo y justicia penal. En administraciones anteriores, voceros de la Casa Blanca ya habían destacado el papel del gobierno salvadoreño en la reducción de los índices de violencia y contención del flujo migratorio hacia Estados Unidos.
Además de Bukele y Trump, asistieron al evento la fiscal general Pam Bondi, el secretario de Guerra Pete Hegseth, la directora nacional de inteligencia Tulsi Gabbard, y representantes de otros países y organismos multilaterales.