Un juicio histórico en Estados Unidos evalúa si Meta y Google y otras redes diseñaron redes sociales adictivas que afectaron la salud mental de menores
Las principales empresas de redes sociales enfrentarán en Estados Unidos un juicio considerado histórico por presunto diseño adictivo de sus plataformas. Se trata de un proceso judicial que podría marcar un precedente en la protección de menores en entornos digitales. El caso apunta a compañías como Meta y Google y se centra en el impacto que ciertas decisiones de diseño habrían tenido en la salud mental de adolescentes.
El juicio, cuyo inicio está previsto en los próximos días en un tribunal de Los Ángeles, surge de una serie de demandas presentadas por aproximadamente 1,600 personas en todo el país. Las acciones legales han sido impulsadas por más de 350 familias y 250 distritos escolares, quienes sostienen que plataformas como Meta, Snapchat, TikTok y YouTube desarrollaron productos adictivos que derivaron en depresión, autolesión y otros problemas de salud mental en menores.
Uno de los casos que dio origen a este proceso es el de Annalee Schott, una adolescente de Colorado que, según el testimonio de su madre, fue expuesta de manera reiterada a contenidos dañinos a través de redes sociales. Annalee murió por suicidio en 2020. Seis años después, su madre, Lori Schott, forma parte de las demandantes. En declaraciones recogidas en Wired, Schott afirmó: "Este juicio no es solo sobre Annalee. Se trata de todos los niños que se perdieron o sufrieron daños".
El primer proceso en llegar a juicio será el de una joven identificada como K.G.M., seleccionada como "juicio bellwether", un caso piloto que busca anticipar posibles resultados para el resto de las demandas similares. El juicio podría extenderse entre seis y ocho semanas y contará con un jurado que evaluará si las empresas actuaron de forma negligente en el diseño de sus plataformas.
De acuerdo con Matthew Bergman, abogado que representa a alrededor de 1,200 demandantes, "el hecho de que simplemente podamos iniciar un juicio es una victoria monumental en nombre de las familias". El litigio ha avanzado pese a la Sección 230, una norma federal que históricamente ha protegido a las plataformas digitales de responsabilidad por contenidos generados por usuarios, ya que los demandantes centran sus argumentos en las decisiones de diseño y no en los contenidos en sí.
Las empresas señaladas han rechazado las acusaciones. Un portavoz de Google declaró: "Ofrecer a los jóvenes una experiencia más segura y saludable ha sido siempre uno de los pilares de nuestro trabajo", mientras que Meta afirmó que ha introducido cambios como cuentas para adolescentes con protecciones integradas y herramientas de control parental.
Expertos legales coinciden en que el resultado del juicio podría tener repercusiones más amplias. La profesora Haley Hinkle señaló que será la primera vez que un jurado evalúe lo que las empresas sabían sobre los riesgos asociados al diseño de sus plataformas y cómo actuaron frente a esa información.