Una vacuna hecha a medida con ARN podría reducir las recaídas en el cáncer de mama más agresivo y cambiar el rumbo de miles de pacientes jóvenes
Un equipo de especialistas del Hospital Houston Methodist desarrolla una vacuna personalizada con tecnología de ARN mensajero (mRNA) para pacientes con cáncer de mama triple negativo en etapa temprana. De acuerdo con información proporcionada a NotiPress el 9 de febrero de 2026, el proyecto, liderado por la oncóloga Kai Sun, busca reducir el riesgo de recaídas tras el tratamiento inicial y aumentar la supervivencia libre de enfermedad.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2022 se registraron 23 mil 790 nuevos casos de cáncer de mama en mujeres mexicanas mayores de 20 años. Entre estos diagnósticos, el subtipo triple negativo representa entre 10 y 15%, caracterizado por su agresividad y la falta de receptores hormonales que permitan terapias dirigidas.
La doctora Kai Sun explicó cómo este tipo de cáncer carece de los tres receptores más utilizados en tratamientos convencionales: estrógeno, progesterona y HER2. "No es posible aplicar terapias hormonales ni dirigidas, por lo que la quimioterapia sigue siendo la base del tratamiento", afirmó. Agregó que, a pesar de los avances médicos, el pronóstico continúa siendo menos favorable comparado con otros tipos de cáncer de mama.
El enfoque del estudio está dirigido a mujeres quienes, tras recibir quimioterapia previa a la cirugía, aún conservan restos del tumor. Estas pacientes enfrentan un alto riesgo de recaída en los cinco años siguientes, por lo que el proyecto busca desarrollar una vacuna que entrene al sistema inmunitario para identificar y atacar mutaciones específicas del tumor.
Para lograr esta meta, el equipo multidisciplinario colabora con expertos en genética, enfermedades infecciosas y nanotecnología. Según la doctora Sun, el proceso de fabricación de la vacuna incluye la secuenciación del ADN tumoral, la encapsulación en nanopartículas y la aplicación de la primera dosis, todo en un plazo de seis a ocho semanas. "Queremos aplicar la vacuna antes de la cirugía, lo que exige precisión, coordinación y recursos", declaró.
Así, la investigación se encuentra en fase 1, centrada en validar la seguridad y establecer la dosis más eficaz. El equipo estima que la vacuna podría aumentar la tasa de supervivencia libre de enfermedad del 50% actual al 70%. "Nuestro objetivo es que las pacientes vivan libres de cáncer el mayor tiempo posible", indicó Sun.
Igualmente, los desarrolladores consideran que esta tecnología podría adaptarse a otros tipos de tumores agresivos, como melanoma y cáncer de páncreas. Si se confirma su eficacia, la plataforma permitiría diseñar vacunas personalizadas para distintas variantes oncológicas.
Sun anticipa que en los próximos cinco a diez años estas vacunas podrían aprobarse para su uso clínico. "Vivimos un momento emocionante en la investigación del cáncer. Esta vacuna representa una oportunidad real para mejorar la vida de las pacientes", concluyó.