Evacuación nocturna en Barú por mal clima deja a descubierto condiciones de hospedaje

Mal clima obliga a desalojar hoteles en la zona insular de Cartagena durante la noche

Evacuación en Barú dejó turistas y empleados caminando por el mar tras inundaciones, oleaje superior a tres metros y deterioro de la infraestructura hotelera

Turistas extranjeros y trabajadores del sector hotelero fueron evacuados de la isla de Barú, en Cartagena. Esto tras el deterioro de condiciones climáticas provocado por el invierno, situación que obligó a abandonar alojamientos inundados o con infraestructura comprometida, según relataron visitantes en redes sociales.

La noche del domingo 8 de febrero, la Capitanía de Puerto ordenó el desalojo de la zona insular de Cartagena ante "condiciones meteorológicas y meteomarinas que continúan deteriorándose". A partir del segundo aviso oficial, las autoridades advirtieron sobre el incremento del viento y la fuerza del oleaje, con proyecciones de olas que podrían superar los tres metros, lo que llevó a ordenar la evacuación antes de la medianoche.

Durante la salida de la isla, varios turistas documentaron la experiencia. El creador de contenido Fede Salas, quien se encontraba hospedado en Barú, compartió videos en TikTok donde narró: "Nos agarró un temporal en una isla y tuvimos que evacuar por las cloacas". En otro momento del registro audiovisual, recordó la instrucción recibida por parte del personal: "Nos dijeron: ‘Chicos, nos tenemos que ir por la seguridad de ustedes y la nuestra’".

La evacuación se realizó caminando en fila por el mar, mientras el agua ingresaba a las instalaciones. Según el testimonio difundido, el nivel del agua "llegó hasta la pileta, prácticamente". En las imágenes se observa el impacto del oleaje sobre las edificaciones. Fede Salas describió daños directos al señalar: "La recepción del hotel se rompió con una ola gigante", además de relatar el paso por "cloacas llenas de agua negra" y residuos que cruzaban detrás de las viviendas.

El ambiente de tensión también quedó reflejado en los registros difundidos. En uno de los videos, el turista afirmó: "Cuando los lugareños se ponen nerviosos porque está todo mal... están más nerviosos que nosotros". Tras completar la evacuación, resumió la experiencia con la frase: "Por suerte, estamos vivitos y coleando".

Las publicaciones generaron amplia reacción en redes sociales y reabrieron el debate sobre las condiciones de infraestructura turística y servicios en Barú, una de las zonas turísticas más visitadas cerca de Cartagena. En los comentarios, otros visitantes compartieron experiencias similares relacionadas con la salubridad y el estado de los alojamientos. Una usuaria escribió: "Fui a Barú, playa tranquila, quedé decepcionada de lo insalubre que son las condiciones en las que cocinan. Las instalaciones están muy deterioradas, no hay inversión".

Otro testimonio señaló una experiencia de estadía abreviada: "Yo fui a Barú! Habíamos reservado 3 noches pero nos fuimos después de la primera. Insostenible vivir con condiciones tan insalubres". Algunos comentarios apuntaron a problemas estructurales más amplios, como el manejo de desechos. Un participante afirmó: "Ahí desagotan los baños parece jaja es atrás de los alojamientos".

Las comparaciones con otros destinos turísticos del país también aparecieron entre las reacciones. Una usuaria preguntó: "¿Por qué nadie va a Capurganá Chocó? Playas limpias, hermosas y buena atención y comida y sobre todo muy económico". Respecto a la infraestructura hotelera, otro comentario puntualizó: "En Barú la mayoría de alojamientos son en madera y sin condiciones reales de un hotel, Sofitel y Decameron son de los pocos con infraestructura y donde pueden tener condiciones para hospedarse mejor".

Mientras continúan las reacciones en redes sociales, las autoridades locales mantienen la bandera roja en el litoral de Cartagena. Con la prohibición de navegación debido a un frente frío que, según las previsiones oficiales, se extendería hasta el jueves 12 de febrero. La Alcaldía también recomendó extremar precauciones en la Avenida Santander, donde el mar de leva y vientos de hasta 40 kilómetros por hora han generado situaciones de riesgo para residentes y turistas.