OPS alerta por aumento de chikungunya en 2026 en las Américas y recomienda reforzar vigilancia, diagnóstico y control del mosquito Aedes aegypti
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió alerta epidemiológica ante el aumento sostenido de casos de chikungunya en varios países de las Américas desde finales de 2025 e inicios de 2026. Esto junto con la reanudación de la transmisión autóctona por mosquitos en zonas que no registraban circulación del virus desde hace años.
El organismo regional informó que esta dinámica ocurre en áreas con presencia del mosquito Aedes aegypti y responde a patrones esperados en zonas endémicas, aunque factores ambientales como temperaturas extremas favorecen la reproducción del vector. Además, señaló que la persistencia del virus y la circulación de los genotipos asiático y de África Oriental, Central y Sur (ECSA) refuerzan la necesidad de mantener vigilancia sensible y respuesta oportuna.
"El chikungunya se diseminó en las Américas en 2013 y, tras años de baja transmisión, estamos observando un resurgimiento, especialmente en la zona Intertropical donde hay presencia del mosquito Aedes aegypti", afirmó Sylvain Aldighieri, Director de Prevención, Control y Eliminación de Enfermedades Transmisibles de la OPS. "El objetivo de esta alerta es que los trabajadores de salud y los gobiernos se preparen para posibles rebrotes y planifiquen campañas de información a la población".
A nivel mundial, entre el 1 de enero y el 10 de diciembre de 2025, se notificaron 502.264 casos, incluidos 208.335 confirmados y 186 defunciones en 41 países y territorios. En las Américas se registraron 313.132 casos, de los cuales 113.926 fueron confirmados, incluidas 170 defunciones en 18 países y un territorio durante 2025.
Aunque a nivel regional se observa una disminución en comparación con 2024, algunos países de Sudamérica y el Caribe reportaron incrementos en determinadas localidades. Desde finales de 2025 y comienzos de 2026 se identificó aumento sostenido de casos y reanudación de transmisión en territorios que no notificaban circulación desde hacía varios años. En Guyana, Guyana Francesa y Surinam se evidenció reanudación tras una década sin casos notificados.
El análisis genómico en las Américas identificó circulación del genotipo ECSA, sin detección de la mutación A226V asociada a mayor transmisibilidad por Aedes albopictus. La OPS subrayó que la persistencia del virus en áreas endémicas y su reaparición en territorios previamente libres exige vigilancia integrada y acciones preventivas continuas.
Entre las recomendaciones, la organización instó a intensificar la vigilancia epidemiológica y de laboratorio, incluir chikungunya en el diagnóstico diferencial de fiebre y exantema junto con sarampión y otras arbovirosis, y fortalecer la capacidad de las unidades de salud para asegurar diagnóstico, clasificación y tratamiento oportunos.
A los equipos responsables del control vectorial se les recomendó eliminar criaderos en zonas con mayor reporte de casos y en áreas cercanas a unidades de salud. A la población se le aconsejó usar repelentes, mosquiteros y ropa que cubra brazos y piernas, evitar exposición a mosquitos en áreas con transmisión activa, especialmente al amanecer y atardecer, y colaborar en la eliminación de recipientes que acumulen agua.
Chikungunya es un virus transmitido por Aedes aegypti y potencialmente Aedes albopictus, que también transmiten dengue y Zika. Produce fiebre y dolor articular intenso, puede generar cuadros crónicos con afectación articular durante semanas o meses en aproximadamente el 60% de los casos, y no cuenta con tratamiento antiviral específico. Los síntomas se manejan con analgésicos y antipiréticos, mientras los grupos de mayor riesgo deben ser evaluados por personal de salud para prevenir complicaciones.
La OPS indicó que continuará monitoreando la situación y brindando apoyo técnico a los países para fortalecer la vigilancia, la atención a pacientes y el manejo de vectores en la región.