Varios países alistan leyes que vetan redes sociales a menores; el detonante no fue tecnológico, sino los riesgos reales a su salud mental y seguridad
En distintos continentes, varios gobiernos han iniciado procesos legislativos para limitar o prohibir el uso de redes sociales entre menores de edad. El detonante principal ha sido la creciente preocupación por los efectos negativos en la salud mental infantil, así como la exposición a ciberacoso, adicciones y riesgos vinculados a depredadores en línea.
Australia marcó el precedente en diciembre de 2025 al convertirse en el primer país en prohibir el acceso a plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, YouTube, Reddit a menores de 16 años. Esta medida excluye aplicaciones como WhatsApp y YouTube Kids. Además, exige a las empresas implementar verificaciones de edad robustas; quienes incumplan enfrentarán multas de hasta 34,4 millones de dólares estadounidenses.
Respecto al continente europeo, varios países han adoptado posturas regulatorias similares para su prohibición. Francia aprobó a finales de enero un proyecto de ley que restringe el acceso a menores de 15 años, con apoyo directo del presidente Emmanuel Macron. La propuesta aún debe ser votada en el Senado. Mientras tanto, Dinamarca avanzó en noviembre con respaldo multipartidista y prepara una aplicación digital para validar la edad de los usuarios.
España también figura entre los países en proceso de regular. El presidente del gobierno anunció que planean establecer una restricción para menores de 16 años. Además, buscan responsabilizar personalmente a los directivos de plataformas que alojen discursos de odio, en una reforma paralela la cual fortalece el enfoque legislativo.
Grecia y Eslovenia se encuentran en etapas similares. En ambos países se discuten medidas para restringir el acceso a plataformas como TikTok, Instagram y Snapchat, con el objetivo de proteger a menores de 15 años. Alemania, por su parte, analiza una propuesta impulsada por sectores conservadores, aunque los socios de coalición mantienen reservas sobre una posible prohibición total.
Por otro lado, en Asia, Malasia informó en noviembre de 2025 que implementará una prohibición dirigida a menores de 16 años durante el transcurso de este año. En Reino Unido, se realizan consultas con familias y organizaciones civiles para determinar si una restricción general sería viable y efectiva. Además, se contempla eliminar funciones adictivas como el desplazamiento infinito en las plataformas.
Aunque organizaciones como Amnistía Tecnológica han expresado su escepticismo sobre la efectividad de estas iniciativas, señalando que ignoran las realidades de las generaciones más jóvenes los gobiernos sostienen que la regulación es necesaria para mitigar daños en el desarrollo cognitivo y emocional de los menores.
La discusión se centra no solo en los límites de acceso, sino también en el tipo de mecanismos tecnológicos utilizados para validar la edad. Diversos expertos han señalado que estas verificaciones podrían generar nuevos desafíos en materia de privacidad y vigilancia digital. A pesar de ello, las autoridades consideran que los riesgos superan los beneficios del acceso sin restricciones a estas plataformas.