Casi 60% del trigo cultivado en Estados Unidos proviene de variedades desarrolladas en el Cimmyt, que recibirá una nueva inversión millonaria
Estados Unidos invertirá 40 millones de dólares en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), con sede en México, con el objetivo de impulsar la innovación agrícola, reforzar los sistemas alimentarios globales y garantizar la seguridad estratégica. Así lo informó la embajada estadounidense, al subrayar que esta colaboración consolida la relación bilateral en sectores prioritarios.
De acuerdo con el embajador Ronald Johnson, esta iniciativa se alinea con prioridades nacionales bajo la administración del presidente Donald Trump, quien considera la seguridad alimentaria como un eje estratégico. "Nuestra cooperación con México refleja este entendimiento compartido", indicó el diplomático en un comunicado oficial difundido el 18 de febrero de 2026.
El Cimmyt, ubicado en el Estado de México, representa una plataforma clave en la colaboración científica entre ambas naciones. Según el embajador, su presencia "es reflejo de décadas de colaboración científica" orientada a mejorar la productividad agrícola, mitigar el impacto climático y proteger la biodiversidad en cultivos esenciales como el maíz y el trigo.
Además de fortalecer los vínculos en ciencia agrícola, la inversión respaldará uno de los bancos de germoplasma más importantes del mundo. Esta infraestructura conserva más de 28,000 accesiones de maíz y 124,000 de trigo, lo cual permite proteger la diversidad genética de estos cultivos frente a enfermedades, plagas y fenómenos meteorológicos extremos.
Igualmente, el documento oficial señala que esta cooperación binacional permite generar beneficios tangibles, entre ellos la disponibilidad de nuevas variedades de trigo con mayores rendimientos y resistencia, la reducción del uso de fertilizantes mediante prácticas agronómicas más eficientes, así como la expansión de ensayos de investigación en diversas regiones del país.
En términos de impacto social, se anticipa un aumento en la productividad agrícola, mayores ingresos para los productores y creación de empleo en zonas rurales. También se busca promover la sostenibilidad mediante tecnologías agrícolas adaptadas a las condiciones climáticas actuales y futuras.
Ronald Johnson subrayó la importancia del vínculo bilateral: "Mientras más fuerte sea nuestra alianza México-EE.UU., mayor será nuestro impacto colectivo". Añadió que cerca del 60% del trigo cultivado en Estados Unidos proviene de variedades desarrolladas por el Cimmyt, lo que demuestra el valor estratégico de esta institución.
Para el gobierno estadounidense, el respaldo a centros como el Cimmyt no constituye ayuda, sino una inversión en seguridad nacional. "La seguridad alimentaria influye en los mercados, la migración y la estabilidad geopolítica", señaló la embajada al justificar esta asignación presupuestal.
Respecto al contexto actual, la cooperación se enmarca en un escenario comercial complejo. Durante el último año, la relación entre México y Estados Unidos ha enfrentado retos vinculados a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), así como a medidas arancelarias implementadas en 2025.