La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que Trump violó la ley al imponer aranceles sin aprobación del Congreso, afectando más de 300 mil importadores
La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió este viernes 20 de febrero que el presidente Donald Trump violó la ley federal al imponer unilateralmente aranceles generalizados sobre productos importados, en un fallo que representa una de las derrotas más significativas para su agenda económica y de política exterior durante su segundo mandato. Con una votación de 6 a 3, el tribunal concluyó que Trump excedió su autoridad al recurrir a una ley de emergencia para aplicar estos gravámenes sin aprobación del Congreso.
El dictamen fue redactado por el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, y respaldado por los jueces Amy Coney Barrett, Neil Gorsuch y los tres magistrados progresistas. En su opinión mayoritaria, Roberts afirmó: "El presidente se arroga la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de monto, duración y alcance ilimitados". Además, enfatizó que tal medida requiere "una autorización clara del Congreso para ejercerla".
[img1]
Trump invocó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), una norma de la década de 1970 que le permite regular ciertas importaciones durante emergencias nacionales. Sin embargo, la Corte determinó que esta ley no otorga al presidente la potestad de imponer aranceles. "No reivindicamos ninguna competencia especial en materia económica ni de relaciones exteriores", escribió Roberts. "En cumplimiento de ese papel, sostenemos que la IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles".
El fallo deja sin resolver la cuestión clave sobre qué sucederá con los fondos ya recaudados por el Gobierno. Según datos oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), hasta el 14 de diciembre, se habían recaudado 134 mil millones de dólares provenientes de más de 301 mil importadores. No obstante, la Corte Suprema no especificó si estos recursos deberán ser devueltos. El juez Brett Kavanaugh, en su opinión disidente, advirtió que "ese proceso será un desastre".
Los aranceles anulados se aplicaron bajo la política comercial del denominado "Día de la Liberación", impulsada por Trump para imponer gravámenes a importaciones de China, México, Canadá, India y Brasil, entre otros. En algunos casos, como el de China en 2025, los impuestos alcanzaron hasta un 145%.
Durante el proceso, el gobierno defendió la constitucionalidad de los aranceles, argumentando que estos forman parte de la autoridad ejecutiva sobre asuntos exteriores. A su vez, empresas importadoras alegaron que los gravámenes se implementaron sin la debida supervisión legislativa, lo que constituía una "impresionante afirmación de poder". En este sentido, se mantuvieron a la espera de un veredicto final de la Corte antes de liquidar sus pagos, en el caso de que pudieran recibir un reembolso.
Los tribunales inferiores ya habían fallado en contra de Trump en dos instancias previas. La decisión del Tribunal de Comercio Internacional en mayo fue ratificada por una corte de apelaciones en Washington. Ambos fallos permitieron temporalmente que el gobierno continuara con la recaudación, hasta que la Corte Suprema resolviera el fondo del asunto.