Minas Gerais enfrenta una de sus peores crisis climáticas recientes tras días de lluvias intensas, evacuaciones masivas y daños estructurales graves
Una serie de lluvias torrenciales desencadenó una emergencia humanitaria en el estado de Minas Gerais, al sureste de Brasil, donde se reportan muertes, personas desaparecidas y barrios completamente destruidos. Desde el lunes 23 de febrero de 2026, intensas precipitaciones provocaron derrumbes, inundaciones y deslizamientos de tierra en municipios como Juiz de Fora y Ubá, dejando una estela de daños materiales y víctimas fatales.
Actualmente se registran 36 muertes confirmadas por las autoridades en el estado, concentrándose 30 de los fallecimientos en Juiz de Fora, uno de los municipios más afectados por el temporal. Según los bomberos, el principal desafío en las operaciones de rescate fue la amplia zona afectada, con al menos 12 viviendas y numerosos residentes dentro de sus casas durante las lluvias nocturnas. La cifra de desaparecidos asciende a 33 personas.
Ubá, ubicada a unos 100 kilómetros de distancia, registró al menos seis víctimas y dos personas no localizadas. Ambas ciudades se encuentran en una región montañosa, donde cientos de viviendas se sitúan en laderas vulnerables a deslizamientos. Equipos de rescate trabajan en nueve frentes de búsqueda, apoyados por drones, perros entrenados y refuerzos llegados desde Belo Horizonte.
La magnitud del evento climático ha sido reconocida por autoridades locales y federales. La alcaldesa de Juiz de Fora, Margarida Salomão, declaró el estado de calamidad pública y afirmó que "los barrios están aislados" debido a los más de 20 deslizamientos registrados en distintos puntos de la ciudad. Según datos oficiales, febrero de 2026 ya es el mes más lluvioso de la historia en esta localidad, con 584 milímetros acumulados.
Esta situación obligó a evacuar al menos a 700 personas en Juiz de Fora y Ubá, y más de 440 fueron trasladadas a refugios temporales. Las clases fueron suspendidas, el río Paraibuna se desbordó y varias vías de acceso quedaron bloqueadas por el lodo y los escombros.
"El Cuerpo de Bomberos Militares de Minas Gerais continúa trabajando ininterrumpidamente en las operaciones de búsqueda y rescate en Juiz de Fora, Ubá y la región circundante", informó la institución a través de sus redes sociales. Actualmente, 134 bomberos se encuentran desplegados en el área, con el refuerzo de otros 20 militares.
Frente a la crisis, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva declaró la situación de emergencia y anunció una ayuda económica directa de 800 reales por persona para quienes perdieron sus hogares. El apoyo será canalizado por las alcaldías y se estudian anticipos de beneficios de la Seguridad Social para los afectados.
Mientras se mantienen las labores de rescate, las previsiones meteorológicas advierten sobre la persistencia de las lluvias en los próximos días. Las autoridades continúan en alerta ante el riesgo de nuevos deslizamientos y la posibilidad de que aumente el número de víctimas.