Mientras crecen las tensiones con el oficialismo, el fútbol argentino ganó visibilidad al anunciar primero el retorno del gendarme Nahuel Gallo
La difusión anticipada de una imagen de Nahuel Gallo junto a autoridades de la AFA reactivó una disputa institucional que lleva meses latente entre el Gobierno y el organismo del fútbol argentino. El anuncio del regreso del gendarme, realizado primero por la Asociación del Fútbol Argentino, expuso una nueva fractura en la relación con la administración nacional. El operativo se mantuvo en reserva, pero fue comunicado antes por el fútbol que por la propia Cancillería, en un momento de alta tensión política para el oficialismo.
El comunicado publicado por la AFA agradeció a Delcy Rodríguez y a la Federación Venezolana de Fútbol por facilitar el traslado de Gallo desde Caracas. En el mensaje institucional, se afirmó: "El deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación en una acción humanitaria de esta envergadura". La entidad también expresó su reconocimiento a la FVF "por facilitar el contacto que permitió este acercamiento", sin mencionar en ningún tramo al Gobierno argentino ni a organismos diplomáticos oficiales.
Horas después, el canciller Pablo Quirno confirmó la liberación mediante un breve mensaje publicado en redes sociales. En ese texto se afirmó: "Gallo fue liberado y ya se encuentra fuera de la República Bolivariana de Venezuela". El mensaje agradeció a los gobiernos de Italia, Estados Unidos y a la organización Foro Penal, pero omitió toda referencia a la AFA, sus representantes o el rol que cumplieron en el operativo. La secuencia generó incomodidad dentro del Gobierno por la pérdida de control sobre la narrativa pública.
El conflicto entre Javier Milei y Claudio Tapia se intensificó en los últimos días, tras la suspensión de una fecha del torneo local por parte de la AFA. La entidad argumentó en ese momento que enfrentaba presiones políticas y fiscales por parte del Ejecutivo, una acusación que agudizó la confrontación. Tapia había solicitado autorización judicial para viajar a Venezuela, pero el juez Diego Amarante lo rechazó, en el contexto de una causa por presunta evasión de aportes.
Dos dirigentes de la AFA cercanos a Tapia, Luciano Nakis y Fernando Isla Casares, viajaron en su lugar y fueron fotografiados junto a Gallo antes de abordar el avión. El vuelo fue realizado por una aeronave de la firma Baires Fly, utilizada habitualmente por el presidente de la AFA, aunque no se confirmó si la organización costeó el operativo. La publicación de esas imágenes posicionó nuevamente al fútbol en un lugar central del debate político argentino.
Consultado por LA NACIÓN+, el presidente Javier Milei afirmó: "Ahora, si vuelve por el motivo que fuera, bienvenido sea. Lo demás son cuestiones de vigesimoquinto orden". Más adelante, al referirse directamente a Tapia, declaró: "Cada vez se ensucia más". Las frases marcaron una continuidad en su enfrentamiento con el dirigente, que ya había sido criticado por el oficialismo en ocasiones anteriores.