Además de marcar distancia de Macri, Milei aprovechó para criticar a empresarios, a la AFA y reafirmar su permanencia en el poder
En un contexto de creciente tensión política en Argentina, el presidente Javier Milei lanzó una declaración que generó repercusión en el ámbito local e internacional: "No me van a llevar puesto como a Macri". La frase, difundida a modo de adelanto de una entrevista con el periodista Luis Majul para el programa La Cornisa (LN+), fue interpretada como una toma de distancia del expresidente Mauricio Macri, con quien mantiene vínculos políticos desde la campaña electoral de 2023.
Las palabras del jefe de Estado llegan pocos días después de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso argentino, donde Milei protagonizó fuertes cruces con legisladores de la oposición. Durante su discurso, dirigido con tono desafiante, el mandatario acusó a sectores políticos de corrupción y lanzó calificativos como "fascistas" y "chorros". En uno de los pasajes más intensos, afirmó: "Por eso tienen a su líder presa", en alusión a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, sin mencionarla directamente.
Consultado sobre los cuestionamientos internos, Milei negó un posible conflicto con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien días atrás escribió en redes sociales: "Quieren mi renuncia pero no se les va a dar". Ante esto, el presidente respondió: "Es mentira, no quiero la renuncia de Villarruel".
El contenido revelado de la entrevista también incluyó críticas al sector empresarial argentino. En particular, Milei apuntó contra Javier Madanes Quintanilla, propietario de la empresa de neumáticos Fate, que cerró su planta en San Fernando a mediados de febrero. "Madanes Quintanilla es un empresario prebendario y extorsionador", declaró el mandatario. Además, mencionó que su gobierno no está dispuesto a ceder ante presiones de grupos económicos con intereses particulares.
Otro eje abordado por Milei fue la situación judicial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Ante la denuncia presentada contra Claudio "Chiqui" Tapia y Pablo Toviggino por presunta evasión fiscal, el presidente fue directo: "Si son culpables, tienen que pagar". Esta afirmación refuerza su discurso de no interferir en procesos judiciales y de desvincularse de negociaciones con sectores históricamente influyentes.
Sobre su futuro político, el mandatario reiteró que no planea extender su carrera más allá de un eventual segundo mandato: "Después del año 2031 no me ven más el pelo", dijo con tono firme. La frase refuerza su posición de presentarse como un presidente disruptivo que no responde a las estructuras tradicionales de la política argentina.
La frase que marcó distancia con Mauricio Macri representa un quiebre en el discurso oficialista, al sugerir que el expresidente fue superado por presiones políticas e internas. Si bien Milei contó con el respaldo ocasional de figuras del macrismo, sus declaraciones indican una voluntad de consolidar poder sin depender de antiguos aliados.