Tres nombres, un país dividido: lo que dejaron las elecciones clave en Colombia

Tras las elecciones, Colombia queda con un Congreso sin mayorías y tres candidatos presidenciales al frente

Los comicios revelaron una fuerte polarización entre bloques ideológicos y anticipan una campaña presidencial altamente disputada

Colombia entró de lleno en la contienda presidencial tras unas elecciones decisivas que redefinieron el mapa político del país. La jornada del 8 de marzo dejó un Congreso fragmentado y consolidó a tres aspirantes que marcarán el rumbo de la primera vuelta del 31 de mayo: Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.

En Bogotá y otras regiones del país, los ciudadanos acudieron a las urnas para renovar el Congreso de la República y participar en consultas interpartidistas que definieron candidatos presidenciales de tres corrientes políticas: derecha, centro e izquierda. Las elecciones se desarrollaron bajo estrictas medidas de seguridad, con más de 126.000 efectivos desplegados a nivel nacional, y en medio de denuncias por posibles irregularidades en zonas de frontera.

Al iniciar la jornada de votación, Gustavo Petro expresó: "Delego en esa ciudadanía, como presidente de la República y jefe del Estado, el cuidado transparente de las elecciones". La Registraduría, por su parte, defendió la confiabilidad del sistema electoral, señalando que los softwares utilizados están sujetos a auditorías internacionales.

Fragmentación legislativa y resultados por coalición

En el Congreso, la distribución de fuerzas quedó marcada por la ausencia de mayorías absolutas. El Senado estará compuesto por 103 curules, y el Pacto Histórico, coalición afín al gobierno, obtuvo 25 de ellas, equivalente al 22,77% de los votos. El Centro Democrático, principal fuerza opositora, alcanzó 17 escaños con el 15,62%. Otros partidos como el Liberal, Conservador, Cambio Radical y La U conservaron presencia, aunque ninguno obtuvo una ventaja determinante.

Dentro de la Cámara de Representantes, los resultados también evidenciaron una marcada fragmentación. Daniel Briceño, del Centro Democrático, fue el candidato más votado en Bogotá, con 230.787 sufragios, superando incluso a los aspirantes al Senado más respaldados, según datos oficiales.

Resultados presidenciales y camino a mayo

En las consultas interpartidistas, Paloma Valencia se impuso en la Gran Consulta por Colombia con más de tres millones de votos, superando a figuras como Juan Daniel Oviedo, Juan Manuel Galán y Vicky Dávila. "Paloma Valencia se destacó con 3.235.641" votos, informó la Registraduría. En la consulta Frente por la Vida, Roy Barreras obtuvo 257.029 votos, mientras Claudia López ganó la Consulta de las Soluciones con aproximadamente 570.000 sufragios.

Fuera de estas consultas quedaron dos de los nombres más fuertes: Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Cepeda, del Pacto Histórico, fue inhabilitado por el Consejo Nacional Electoral tras haber participado previamente en una consulta en 2023. De la Espriella, abogado y figura del sector más conservador, se inscribió por firmas, lo cual lo excluyó de las consultas interpartidistas.

Hasta el momento, los candidatos confirmados para la primera vuelta del 31 de mayo son Iván Cepeda, Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella, Roy Barreras, Claudia López y Sergio Fajardo. Sin embargo, se espera que otros aspirantes formalicen su candidatura en las semanas siguientes, como lo manifestaron públicamente figuras como Juan Fernando Cristo, Mauricio Lizcano, Clara López y Carlos Felipe Córdoba.

Encuestas y posibles escenarios electorales

Las encuestas recientes sitúan a Iván Cepeda como el favorito con una intención de voto entre 30% y 37%. Le siguen Abelardo de la Espriella, con entre 16,7% y 31,9%, y Paloma Valencia, cuyo respaldo creció tras su victoria en la consulta. Ninguno supera aún el umbral del 50% necesario para ganar en primera vuelta, lo que abre la posibilidad de una segunda vuelta el 15 de junio.

El Congreso resultante quedó polarizado y sin mayorías absolutas, lo que plantea un escenario de gobernabilidad limitada para el próximo gobierno. En este escenario, la necesidad de acuerdos interpartidistas será clave para la aprobación de reformas o proyectos estructurales.