El Gobierno limitará el precio de la gasolina a 24 pesos por litro y aplicará subsidios al IEPS ante el alza del petróleo por conflicto en Medio Oriente
Ante el repunte internacional en los precios del petróleo, el Gobierno de México anunció que reactivará mecanismos fiscales y acuerdos con distribuidores para contener el precio de la gasolina en el país. El domingo 8 de marzo, el crudo superó los 110 dólares por barril tras la continuidad del cierre del estrecho de Ormuz y la caída en la producción de países clave en el Golfo Pérsico. Esto generó una ola de pérdidas en los principales mercados financieros globales.
Durante la conferencia matutina del lunes 9 de marzo desde Gustavo A. Madero, Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se retomará el esquema implementado en 2022 para evitar incrementos en el precio de los combustibles a través de subsidios al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). "Hay un mecanismo a través de la disminución del IEPS para que no aumente la gasolina en nuestro país. Ese lo dejó el presidente López Obrador en el 2022, cuando aumentaron los precios debido a la guerra en Ucrania. Entonces, si es necesario, vamos a ocupar este mecanismo".
El esquema de 2022 al que se refiere Sheinbaum permitió que el estímulo fiscal llegara al 100%, es decir, que el gobierno dejara de cobrar la totalidad del impuesto. En periodos ordinarios, el estímulo suele ser parcial o nulo.
La medida busca evitar un impacto directo en los consumidores, en un contexto donde el precio internacional del petróleo se ha vuelto altamente volátil. El precio del barril tipo Brent alcanzó los 103,54 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) llegó a cotizarse en 107,35 dólares, cifras que no se veían desde junio de 2022.
Sheinbaum agregó que esta semana se firmará un nuevo acuerdo con los gasolineros para establecer un tope al precio de venta al público. "Firmamos de nuevo con los gasolineros que la gasolina no suba de 24 pesos, que es lo que hicimos el año pasado, y la gasolina Magna que no suba el litro de los 24 pesos, lo que significaría que está disminuyendo porque no está considerada la inflación".
El acuerdo anterior, también mencionado durante la conferencia, tuvo una duración de seis meses. Según la mandataria, la medida se firmará nuevamente por el mismo periodo. A través de esta estrategia, el gobierno busca mitigar el efecto del aumento internacional en los precios del crudo, que en el pasado se ha traducido en presiones inflacionarias para el país.
El conflicto en Medio Oriente, intensificado por bloqueos y ataques en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz, ha generado un escenario de incertidumbre sobre el suministro energético mundial. Esta situación motivó a países como Japón y Corea del Sur a considerar el uso de sus reservas estratégicas de petróleo, mientras que los ministros de Finanzas del G7 evalúan liberar hasta 400 millones de barriles de crudo para estabilizar los precios, según reportes del Financial Times.
En este contexto, la estrategia mexicana de contención de precios también pretende mantener la estabilidad macroeconómica. La presidenta adelantó que sostendrá una reunión con la Secretaría de Hacienda para evaluar el impacto fiscal de estas medidas y asegurar su viabilidad presupuestaria.
Además del tope al precio del combustible, la estabilización de la moneda es otro tema relevante. En palabras de Sheinbaum, el tipo de cambio "estaba a punto de vencer de nuevo los 18, ya se quedó en 17.70", reflejando una moderación en la depreciación del peso mexicano pese al entorno global adverso.