La guerra en Medio Oriente moviliza al gabinete de la presidenta Sheinbaum para estar listo ante fuertes sacudidas de precios, especialmente en el combustible
México evalúa los posibles efectos económicos derivados del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, en particular sobre los precios de la energía y la estabilidad de las cadenas logísticas. Ante esta situación, el Gobierno federal prepara medidas de respuesta fiscal para mitigar el impacto en el país, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Tras la presentación de resultados de las consultas sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Ebrard advirtió que el conflicto podría provocar alteraciones logísticas globales y un incremento sostenido en los costos energéticos.
El secretario comentó que la Secretaría de Hacienda ya da seguimiento cercano a la evolución del conflicto, y aunque el alcance de sus efectos aún es incierto, el Gobierno cuenta con mecanismos listos para aplicarse. "Estamos atendiendo, siguiendo y muy en detalle lo que está ocurriendo", afirmó. Además, señaló: "Va a depender del tiempo que este conflicto perdure. No sabemos. En este momento, es difícil prever cuánto tiempo va a durar, pero México está atento y hay una serie de medidas previstas por si se prolonga".
Por su parte, el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, enfatizó la necesidad de fortalecer las cadenas regionales de suministro en América del Norte. "Cuando hablamos del drama de la guerra en este momento, de eso estamos hablando precisamente, de cuando hay un estrecho de Ormuz que hoy pone en riesgo la logística a nivel mundial", indicó.
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El conflicto, agravado por el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, ha generado una creciente inquietud en los mercados internacionales, pues por esa ruta transita cerca del 20% del crudo mundial. El 8 de marzo, el precio del petróleo superó los 110 dólares por barril, lo que desató pérdidas en mercados financieros en todo el mundo.
Ante este escenario, el Gobierno mexicano tiene pensado activar medidas fiscales para evitar un alza en los precios de los combustibles. El lunes 9 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó en la conferencia matutina que se retomará el esquema implementado en 2022 para contener los precios a través de subsidios al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
"Hay un mecanismo a través de la disminución del IEPS para que no aumente la gasolina en nuestro país. Ese lo dejó el presidente López Obrador en el 2022, cuando aumentaron los precios debido a la guerra en Ucrania. Entonces, si es necesario, vamos a ocupar este mecanismo", afirmó.
Además, Sheinbaum anunció la firma de un nuevo acuerdo con distribuidores para fijar un tope en el precio de venta al público. "Firmamos de nuevo con los gasolineros que la gasolina no suba de 24 pesos, que es lo que hicimos el año pasado, y la gasolina Magna que no suba el litro de los 24 pesos", declaró. La duración del acuerdo será de seis meses, como en ocasiones anteriores.
La mandataria señaló que también se revisará el impacto fiscal de estas medidas en coordinación con la Secretaría de Hacienda. Actualmente, el tipo de cambio se encuentra en 17.7 pesos por dólar, tras haber estado cerca de superar los 18.