Una frase de Milei en EE UU reabre la pregunta ¿está Argentina entrando en guerra?

Tras su discurso en Nueva York, Milei dejó abierta la interpretación sobre una implicación argentina en el conflicto con Irán

Las palabras del presidente argentino en Estados Unidos abren nuevos interrogantes sobre los límites de la neutralidad internacional del país

Durante una exposición en la Universidad Yeshiva de Nueva York, el presidente argentino Javier Milei aseguró: "Vamos a ganar la guerra". La declaración, emitida ante cientos de estudiantes durante su visita oficial a Estados Unidos, generó repercusiones diplomáticas y abrió interrogantes sobre la postura internacional de Argentina frente al conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El evento tuvo lugar el 9 de marzo de 2026, en el contexto de la apertura de la agenda presidencial en Nueva York, como parte de la denominada "Argentina Week". Milei estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el canciller Pablo Quirno. En su discurso, el mandatario expresó: "Nos han metido dos bombas, una en la AMIA y otra en la Embajada de Israel. Por lo tanto, digamos, son nuestros enemigos. Pero además tengo una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel".

Su declaración se produjo mientras el escenario internacional atraviesa un período de alta tensión. El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar contra Irán, con el objetivo de frenar el avance del programa nuclear de ese país. El ataque provocó la muerte del líder supremo Alí Jamenei, y desde entonces, las hostilidades escalaron con nuevas represalias. Organismos humanitarios informaron que un misil impactó en una escuela del sur de Teherán, causando 168 muertes, hecho aún bajo investigación.

En ese contexto, Milei afirmó: "No tengo ninguna duda que Estados Unidos e Israel saldrá victorioso de esta situación", y reafirmó su vínculo con el presidente estadounidense Donald Trump. Las declaraciones dejaron entrever un posible alineamiento activo de Argentina en el conflicto, en medio de un escenario donde no se realizó ninguna declaración formal de guerra ni debate parlamentario en el país sudamericano.

Según la Constitución Nacional, una eventual participación militar requiere la aprobación del Congreso. Sin embargo, expresiones como "vamos a ganar la guerra", en primera persona del plural, generaron interpretaciones sobre el alcance de la política exterior argentina bajo esta administración.

En el mismo acto, el presidente también sostuvo: "Yo me siento orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo". Esta autodefinición, en el contexto de una universidad judía y ante un conflicto activo con Irán, fue interpretada como una toma de posición directa. En declaraciones anteriores, Milei ya había responsabilizado al régimen iraní por los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel en los años noventa, reafirmando la posición de la Justicia argentina.

La creciente tensión en Medio Oriente impactó también en los mercados internacionales, con un aumento del precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril. Esto agrava la preocupación por los efectos económicos del conflicto en países no involucrados directamente.

Estas declaraciones de Milei, en un entorno internacional y en medio de un conflicto bélico de escala global, posicionan a Argentina en el centro de un debate diplomático. La falta de claridad institucional sobre el alcance de sus palabras abre un nuevo frente sobre los límites entre el apoyo estratégico y la implicación directa en una guerra.