Sólo en la primera semana de guerra contra Irán, el Pentágono reportó un gasto histórico. Municiones, operaciones militares y defensa aérea impulsan el costo
El sorpresivo ataque por parte de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes abrió un nuevo capítulo bélico en la región que, hasta el momento, no tiene un final claro. Si bien el presidente Donald Trump afirmó este miércoles 11 de marzo que su país ya "ganó" la guerra contra Irán, también confirmó que sus tropas seguirán en Medio Oriente para "terminar el trabajo".
Desde la Casa Blanca, las especulaciones sobre un posible fin del conflicto han diferido considerablemente. Mientras el mandatario sugirió una duración de 4 semanas, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que la guerra será tan larga como sea necesario. Para resarcir esta contradicción, Trump afirmó que "se puede decir que ambas cosas".
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Cualquiera sea la duración, en tan sólo la primera semana primera de la ofensiva militar generó a Estados Unidos un gasto superior a 11.300 millones de dólares, según informes del Pentágono presentados al Congreso y revelados el 11 de marzo por The New York Times. El monto refleja el costo inicial de las operaciones militares y excluye los gastos previos de preparación, lo que sugiere que el desembolso total podría ser mayor.
De acuerdo con reportes citados por medios estadounidenses, funcionarios de defensa informaron al Congreso que solo en los primeros dos días de combate se utilizaron municiones por un valor aproximado de 5.600 millones de dólares, lo que representa casi la mitad del costo total registrado durante la primera semana.
Los datos preliminares, citados por The New York Times y analistas del Center for Strategic and International Studies (CSIS), muestran que el gasto se distribuye en tres áreas operativas principales.
El mayor gasto corresponde al uso intensivo de misiles y bombas guiadas durante los ataques iniciales.
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Entre los sistemas utilizados destacan:
El mantenimiento de las operaciones militares también representa una parte significativa del gasto.
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Analistas estiman que mantener la ofensiva activa cuesta aproximadamente entre 2.500 millones de dólares diarios. Este monto incluye:
Estas operaciones permiten sostener los ataques aéreos y la defensa de posiciones militares estadounidenses en la región.
aumentó el presupuesto a 3.700 millones.
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Para cubrir este monto, el Departamento de Defensa está operando actualmente bajo crédito interno. Además, está utilizando "órdenes de emergencia" que generan una deuda técnica con los contratistas para pagar el combustible y los misiles. Además, el Pentágono ha utilizado todo el dinero guardado en los Fondos de Operaciones de Contingencia (OCO), una "caja chica" para guerras imprevistas.
Por otro lado, cerca de 350 millones de dólares se han destinado a reparaciones urgentes y reemplazo de equipamiento dañado durante los combates iniciales.
Las estimaciones del Pentágono y de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) indican que el costo del conflicto podría aumentar en las próximas semanas. Los analistas prevén que el gasto diario podría situarse entre 1.500 y 2.000 millones de dólares, sólo en el caso de que no se produzca una escalada con otros países. Ante estas posibilidades, el costo del primer mes de guerra podría alcanzar los 50.000 millones de dólares.
Otra preocupación es la reposición de inventarios militares. Según las estimaciones, Estados Unidos habría utilizado en unos diez días cerca del 20% de su stock anual de misiles interceptores Patriot y SM-3. Reemplazar estas reservas podría costar aproximadamente 18.000 millones de dólares adicionales debido a la capacidad limitada de producción de empresas contratistas de defensa.
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El mantenimiento de sistemas de defensa aérea para proteger bases estadounidenses en Irak, Jordania y Siria también genera gastos adicionales. Las estimaciones sitúan este costo en alrededor de 500 millones de dólares semanales.
Ante el incremento del gasto militar, la administración estadounidense prepara una solicitud de financiamiento suplementario para el Congreso. Las proyecciones indican que este paquete podría ubicarse entre 85.000 y 110.000 millones de dólares para cubrir las operaciones militares hasta el verano.