Tras el rechazo legislativo, Sheinbaum impulsa el Plan B para limitar gastos públicos y fortalecer la participación ciudadana
Luego de que la reforma electoral fuera rechazada por la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el lunes 12 de marzo el "Plan B". Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el objetivo del nuevo plan es continuar con la "reducción de privilegios" en el uso del gasto público y reforzar los mecanismos de participación ciudadana.
La propuesta inicial de reforma fue desechada el 11 de marzo, al obtener solo 259 votos a favor de los 334 necesarios para su aprobación en el pleno de la Cámara de Diputados. A pesar del respaldo del partido oficialista Morena, el proyecto no contó con el apoyo del Partido del Trabajo (PT) ni del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), ambos aliados del Gobierno.
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Durante su intervención, la presidenta afirmó que el nuevo plan busca "seguir disminuyendo los privilegios que persisten en los congresos locales, en los municipios y fortalecer la consulta popular". Entre las propuestas destacadas por Sheinbaum se encuentran:
En respuesta a las preguntas de la prensa, Sheinbaum negó que el rechazo legislativo represente una derrota. "Estoy muy satisfecha. Todo lo contrario. La gente sabe que uno no está dispuesto a negociar todo", declaró. Añadió que el respaldo popular a su administración se debe a que "no mentimos, no robamos y no traicionamos al pueblo".
"Nosotros no se nos olvida de dónde vinimos. Además, si algo ha demostrado la Cuarta Transformación es que la honestidad da resultados, que la austeridad republicana da resultados, que acabar con los privilegios da resultados", afirmó.
Además, explicó que su propuesta original tenía como fin reducir los gastos excesivos en partidos e instituciones electorales, así como fortalecer la participación popular. Señaló que insistió en que se sometiera a votación para dejar constancia de quiénes apoyaron la reducción de privilegios: "Que se le pregunte a la gente y que la gente decida. Eso es la democracia".
En cuanto al impacto financiero del nuevo plan, la presidenta detalló que con las modificaciones planteadas en el Plan B se podrían generar ahorros por "alrededor de 4 millones de pesos" que no irán al gobierno federal, sino que "se queda en los municipios y en las entidades de la República".