Por qué la muerte de Alí Arijani es un duro golpe para el régimen de Irán

La eliminación del jefe de seguridad expone vacíos de poder en la estructura militar de Irán

La muerte de Ali Larijani debilita la estructura militar de Iran en medio de la guerra contra Estados Unidos e Israel y expone vacios en el liderazgo estrategico del regimen

Este martes 17 de marzo, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó la muerte de Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, una posición clave en la toma de decisiones militares y estratégicas. Según el organismo oficial, Larijani murió junto a su hijo y su guardaespaldas tras un ataque aéreo atribuido a Israel en Teherán.

En un comunicado, el Consejo señaló: "Las almas puras de los mártires acogieron el alma purificada del siervo justo de Dios, el mártir Dr. Alí Larijani".

La muerte de Larijani representa un golpe directo al núcleo estratégico del régimen en medio de la guerra contra Estados Unidos e Israel. Su muerte se suma a la del líder supremo Alí Jamenei, fallecido en ataques previos el 28 de febrero, lo que ha debilitado la cadena de mando del régimen.

Quién era Alí Larijani

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Larijani era considerado un operador central dentro de la República Islámica. Durante décadas, desempeñó funciones de alto nivel. Se unió a la Guardia Revolucionaria en 1981, poco después de la Revolución Islámica (1979), y sirvió como comandante durante la guerra entre Irán e Irak (1980-1988). Luego, fue presidente del Parlamento entre 2008 y 2020 y ocupó roles directivos en seguridad nacional. Su cercanía con Jamenei lo posicionó como uno de los principales ejecutores de las decisiones estratégicas del Estado.

Varios analistas lo ubican como uno de los autores intelectuales de las operaciones militares para mantener vivo el régimen luego de la muerte del ayatolá. Durante las primeras semanas de la guerra, Larijani asumió un rol visible en la conducción política y comunicacional del conflicto. En una de sus declaraciones más difundidas, respondió al presidente estadounidense: "Ni siquiera quienes son más poderosos que usted podrían eliminar a Irán".

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Además de su influencia en seguridad, supervisaba decisiones económicas estratégicas. Participó en un acuerdo de 25 años con China valorado en miles de millones de dólares, y mantuvo vínculos con Rusia, Qatar y Omán, lo que le otorgaba un papel relevante en la estabilidad financiera del país frente a sanciones internacionales.

Su papel en el gobierna era a veces incluso más importante que del presidente, Masoud Pezeshkian. Por ejemplo, el manejo del acceso a Internet en el contexto de las protestas de principio de año estaba en manos de Larijani

Qué sucederá con la resistencia iraní luego de la muerte de Larijani

El impacto de su muerte también se extiende al control interno. Israel afirmó que en el mismo ataque murió el general Gholam Reza Soleimani, jefe de la milicia Basij, fuerza clave en la represión y vigilancia social. Esta coincidencia amplía el alcance del golpe sobre la estructura de seguridad iraní.

Por otra parte, su muerte pone en peligro la continuidad del sucesor, Mojtaba Jamenei, cuya posición se encuentra aún endeble en medio de las constantes ofensivas por parte de Estados Unidos e Irán. Hasta el hecho de que no haya tenido una aparición pública ha alimentado las especulaciones de que podría estar muerto.

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La eliminación de Larijani obedece a la perfección a la estrategia israelí que busca debilitar el liderazgo iraní para generar condiciones internas de cambio. Sin embargo, hasta el momento no se han registrado levantamientos significativos dentro del país. Por otro lado, Irán mantiene una presencia militar activa. La Guardia Revolucionaria continúa lanzando misiles y el país mantiene cerrado el paso por el estrecho de Ormuz, con excepciones muy puntuales.

Si bien el abatimiento de Larijami representa la caída de una de las mayores autoridades del régimen, varios analistas apuntan a que la jerarquía teocrática de Irán hace que los altos funcionarios sean rápidamente reemplazados para no dejar vacíos de poder. De todas formas, le será difícil al régimen recuperarse de esta pérdida ya que Larijani era una de las figuras más experimentadas y capaz de mantener la cohesión del Gobierno iraní.