Sin reservas ni pagos, el sistema energético colombiano se acerca al colapso

Gremios y Contraloría alertan sobre riesgos de racionamiento, alzas tarifarias y presión financiera sin precedentes

Millones de hogares colombianos podrían verse afectados por alzas de tarifas y cortes de energía si no se resuelven los déficits estructurales del sector

Colombia enfrenta una posible crisis energética que podría traducirse en cortes de luz, escasez de gas y un incremento sostenido en las tarifas para los usuarios. La advertencia surge tras un análisis conjunto de gremios del sector y la Contraloría General de la República, que identificaron debilidades críticas en el abastecimiento de electricidad y combustibles.

El país registra una combinación de factores que comprometen su seguridad energética: disminución de reservas, falta de infraestructura de almacenamiento y retrasos en el pago de subsidios públicos. A esto se suman tensiones internacionales que presionan el acceso a hidrocarburos y aumentan los costos de importación.

Durante el Foro de Abastecimiento con Calidad y Almacenamiento Energético, el contralor Carlos Hernán Rodríguez afirmó: "la actual coyuntura internacional, marcada por la persistencia del conflicto entre Rusia y Ucrania y el escalamiento de tensiones en Medio Oriente, incluido Irán, ha incrementado la volatilidad de los mercados energéticos y la competencia global por hidrocarburos y combustibles".

Entre los riesgos identificados por el ente de control figura la creciente dependencia del país de gasolina y diésel importados. Además, Colombia perdió autonomía en gas natural y enfrenta una caída de 57% en sus reservas durante la última década. Esta tendencia se agrava por una caída del 17% solo en el último año.

"La actual coyuntura internacional refuerza la importancia de que Colombia fortalezca su soberanía energética, reduzca su dependencia de importaciones y adopte decisiones que aseguren el abastecimiento interno, la estabilidad de precios y la protección de los recursos públicos", indicó la Contraloría en su informe técnico.

Uno de los factores más críticos señalados por gremios del sector es la deuda acumulada por parte del Gobierno en subsidios a energía y gas. Según datos del Comité Intergremial, el monto asciende a 3,5 billones de pesos, a los que se suman 2,2 billones por opción tarifaria y 2,1 billones correspondientes a pasivos de la empresa Air-e.

Esta situación generó tensiones en la cadena de pagos y pone en riesgo la continuidad operativa de varias compañías distribuidoras, especialmente en regiones con mayor dependencia de subsidios. Para el sector, la posibilidad de racionamientos y aumentos de precios es inminente si no se adoptan medidas de choque en el corto plazo.

Los gremios solicitaron un plan financiero inmediato que incluya el pago de los subsidios en mora y una solución estructural para los operadores en crisis. Según estimaciones de riesgo, Colombia podría enfrentar un déficit de energía del -2% en 2026, que podría escalar al -3,5% en 2027 si se mantiene la tendencia actual y se confirma la llegada del fenómeno de El Niño.

El gas natural, considerado una de las fuentes más económicas y menos contaminantes para los hogares, también enfrenta restricciones. Las mismas podrían derivar en la adopción de alternativas más nocivas como carbón o leña, especialmente en zonas vulnerables.