Argentina se afirma como exportador energético ante la guerra, según el FMI

Las exportaciones de petróleo y gas fortalecen la economía argentina en medio de la guerra

Mientras el crudo supera los US$100, el FMI observa que Argentina sortea mejor la crisis energética por su ingreso neto de divisas por exportación

La presión global por el alza en los precios del petróleo y el gas no impactó con la misma fuerza en todas las economías. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), Argentina logró resistir el choque económico generado por el conflicto en Medio Oriente gracias a su consolidación como exportador neto de energía, un cambio reciente con consecuencias económicas clave.

En una rueda de prensa realizada en la capital estadounidense, la directora de Comunicación del FMI, Julie Kozack, afirmó: "hasta el momento, la Argentina resistió este impacto relativamente bien, especialmente si se considera que ahora es un exportador neto de energía". Esta afirmación surge en un contexto de inestabilidad internacional donde las principales economías enfrentan presiones por el encarecimiento del crudo y el gas natural licuado (GNL).

Kozack recordó que en 2022, cuando se produjo el último gran shock en los precios de la energía por la guerra en Ucrania, Argentina era un importador neto. "Ahora es un exportador neto, habiendo exportado petróleo y gas por un valor de US$8000 millones el año pasado", señaló la vocera del organismo. Esta transición, según el FMI, representa un punto de inflexión en la capacidad del país para enfrentar crisis externas.

Los precios del barril de crudo Brent superaron los 115 dólares tras los ataques en el Golfo Pérsico, mientras el precio del GNL europeo subió más del 30%. Estas subas afectan la inflación y el crecimiento global. Sin embargo, el caso argentino se presenta como una excepción parcial, en tanto su balanza energética pasó de ser un factor de vulnerabilidad a una fuente de ingresos.

"Vemos en esto el inicio de una tendencia para la Argentina, lo cual, evidentemente, actúa como un factor mitigante significativo para la economía del país", añadió Kozack. También destacó que, a mediano plazo, se esperan nuevos avances en la consolidación del país como proveedor energético regional.

Más allá del impacto inmediato de la guerra en Medio Oriente, la funcionaria del FMI reconoció que el entorno financiero global se tornó "más desafiante", con condiciones más restrictivas para economías emergentes. No obstante, remarcó que el caso argentino evidencia una capacidad de respuesta más sólida en comparación con otros países con menor respaldo energético.

Paralelamente, el FMI también valoró los esfuerzos de Argentina por reforzar sus reservas internacionales. Kozack indicó: "el BCRA ha adquirido reservas por un valor aproximado de 3500 millones de dólares desde principios de año. Esto equivale a unos 70 millones de dólares diarios". A su vez, el Tesoro nacional mantiene una política de emisión de bonos en dólares en el mercado local, con una demanda calificada como "sólida".

El organismo multilateral confirmó que continúan las conversaciones con el gobierno argentino sobre la segunda revisión del acuerdo vigente. Kozack afirmó: "la interacción entre el staff del FMI y las autoridades es muy estrecha y adecuada, y las conversaciones están progresando".