Cancha Violeta en Ecatepec crea espacios seguros para niñas con urbanismo feminista y beneficia a más de 800 menores frente a violencia de género
La rehabilitación de espacios públicos con enfoque de género avanza en Ecatepec mediante la Cancha Violeta, un proyecto comunitario que busca garantizar entornos seguros para niñas en una zona con altos índices de violencia de género. La iniciativa ha beneficiado a más de 800 menores y promueve la apropiación del espacio público desde la infancia.
En San Pedro Xalostoc, Ecatepec, la organización global love.fútbol desarrolló este espacio deportivo como parte de un modelo de recuperación comunitaria. La intervención ocurre en un contexto donde siete de cada diez mujeres en el Estado de México han sido víctimas de violencia, lo que posiciona al espacio público como un eje clave para la seguridad.
Datos del INEGI indican que el 78% de las mujeres de 15 años o más en la entidad ha vivido algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Asimismo, el 58.5% reporta haberla experimentado en el ámbito comunitario, lo que refuerza la relevancia de proyectos enfocados en la recuperación de espacios urbanos.
El diseño de la Cancha Violeta incorpora principios de urbanismo feminista, desarrollados junto con la comunidad local. Este modelo busca modificar el uso tradicional de las canchas, históricamente dominadas por hombres, para permitir que niñas y adolescentes participen activamente en actividades deportivas.
Kenza Gravois, directora global de Desarrollo de love.fútbol, explicó: "La Cancha Violeta representa lo que ocurre cuando el espacio público se piensa desde las niñas. No es solo abrir una cancha; es crear condiciones para que ellas jueguen seguras y se reconozcan como parte central de su comunidad". Añadió: "Cuando una niña ocupa la cancha sin miedo, empieza a imaginar un lugar distinto para ella en el mundo".
La infraestructura del proyecto incluye elementos de sostenibilidad ambiental. El espacio fue construido con un 80% de materiales reciclados y cuenta con un sistema de captación pluvial con capacidad de 10,000 litros, destinado al riego de áreas verdes cercanas.
Además del impacto físico, el proyecto ha involucrado a 808 menores, de los cuales 477 son niñas. También participaron más de 420 madres y padres en talleres de formación ciudadana y actividades ambientales, lo que fortalece la participación comunitaria en el cuidado del espacio.
El programa Jugamos Juntas, implementado desde 2022 en alianza con Nike y Laureus Sport for Good, complementa la intervención. Esta metodología ha alcanzado una participación femenina superior al 62% y ha desarrollado más de 875 sesiones enfocadas en fortalecer habilidades personales y sociales.
El modelo opera en cuatro sedes y promueve la formación de entrenadoras comunitarias, con el objetivo de asegurar la continuidad de las actividades deportivas y el uso del espacio recuperado. Este enfoque responde a recomendaciones de ONU Mujeres para reducir brechas de desigualdad mediante el deporte.
La Cancha Violeta forma parte de una estrategia territorial que combina infraestructura, participación comunitaria y programas deportivos para ampliar el acceso de niñas al espacio público en condiciones de seguridad.